Que no haya más tragedias como la del Morro García

Santiago Morro García se suicidó en su casa de Mendoza. Estaba bajo tratamiento psiquiátrico por una depresión grave. Sus conflictos con Godoy Cruz terminaron de minarlo psicológicamente.

Dolor. Bronca. Indignación. Tristeza. Consternación. Todo eso y más sentimos al enterarnos del fallecimiento del Morro García. Santiago era un extraordinario jugador de fútbol que no la estaba pasando nada bien. Los demonios internos que todos tenemos muchas veces nos juegan una mala pasada. Y se pagan con la vida. El fútbol argentino y sudamericano están de duelo por la pérdida de un jugador que no fue lo suficientemente escuchado por quienes debían hacerlo.

Muchas veces no detectamos a tiempo que una persona tenga problemas. Y la depresión es algo común en los deportistas. No se trata de buscar culpables sino de encontrar un camino para ayudar a que no haya más Morros García. Dejar el cinismo y la hipocresía de lado sería muy saludable para ello. Los clubes sólo se preocupan por poner psicólogos en las divisiones inferiores.

Solamente hay un profesional a cargo de la salud mental de los players en seis clubes cada veintiséis en el fútbol profesional. Estoy de acuerdo que deban existir las medidas disciplinarias para los jugadores dentro de un plantel pero de ningún modo separarlos del mismo sin causas reales o por ceguera. O sea que habría que pensar en el ser humano.

Y allí también entran en juego los representantes quienes sólo ven a los futbolistas como a una máquina de hacer guita. Lo dice muy clarito Ramón Wanchope Ábila en Instagram. Y el extraordinario delantero de Boca Juniors también está atravesado por una tragedia similar. Sabe de qué habla.

Así lo despidieron Ramón Wanchope Ábila y Augusto Batalla.

Antes está el ser humano

El título es una verdad de Perogrullo. El Morro García estaba deprimido por muchas razones. Quienes investigan la problemática del suicidio insisten en que este es multicausal. O sea que no existe una única causa sino varias que se unen aunque sí puede existir un detonante. Sin embargo es más fácil evitarlo si se cuenta con una red de apoyo. ¿Tuvo el Morro García esa red de contención?

Parece que no. Aparentemente Godoy Cruz dejó solo a su máximo ídolo y goleador. No solo lo apartaron del plantel por orden del presidente José Mansur sino que además este lo maltrató públicamente en varias ocasiones. Y lo dejaron colgado (una práctica muy habitual en nuestro fútbol) hasta la expiración de su contrato sin ningún tipo de ayuda o asistencia. ¿Cobardía, negligencia o hijaputez del presidente del club mendocino? No importa, el Morro estaba deprimido por varias causas y el conflicto con su club sumó algunas gotas más al vaso.

El hecho de no poder viajar a Uruguay a ver a su hija, una relación que parecía no ir a ninguna parte y este apartamiento de sus funciones dentro del club eran una mochila muy pesada y difícil de cargar. Y el Morro García sintió que ésta pesaba diez mil toneladas sobre sus hombros. ¿Cuánto tiempo estuvo Santiago pidiendo ayuda a los gritos y nadie lo escuchó?

Este comunicado es un lavado de manos irritante.

El ambiente del fútbol es horrible

Y en esta afirmación caemos todos. Jugadores, técnicos, dirigentes, periodistas, representantes e hinchas. Solamente importa ganar sin tener en cuenta a las formas. Y me hago cargo de lo que digo. Primero quiero ganar y luego jugar de manera vistosa. La presión desmedida que meten los hinchas, el circo que arman los periodistas todos los santos días y los manejos poco claros dentro de todas las instituciones son un coctel venenoso que nos afecta a todos.

Ahora todos vamos a llorar la partida del Morro García pero en quince o veinte días todo seguirá igual porque un cambio de estos aún no está en la naturaleza de nuestro fútbol. Y la verdad es que no quiero más Morro García ni Huevo Toresani ni Chapa Suñé. Quiero asistencia psicológica para los ex futbolistas, asistencia por parted e los clubes y no que haya más víctimas por ser parte de un sistema de mierda. Perdonanos Morro, que tu muerte sirva para algo. Descansá en paz.

Fotos: gentileza Godoy Cruz.

Gonzalo Ferrer

Periodista tucumano viviendo en Rosario. D10S, Ferrari, Queen, el Pato, el Matador y Su Majestad en el orden que quieras. Rock, mucho rock.

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