Rosario Central y una puesta en escena totalmente inaceptable

Rosario Central cayó de manera escandalosa por 3-0 ante River Plate por la segunda fecha de la Copa de la Liga. Los goles los marcaron Rafael Santos Borré, Gonzalo Montiel de penal y Nicolás de La Cruz. Las causas fueron una combinación entre un mal planteo táctico, un miedo demoledor a la camiseta del Millo y un árbitro que cobró siempre a favor del local. Las razones de una humillante derrota.

Luego de la victoria que Rosario Central obtuvo contra Argentinos Juniors en la fecha pasada todos pensábamos que esta vez el Canalla iba a pisar el césped del renovado Monumental (lo conozco desde 1972 con la vieja herradura y te digo que ahora quedó pre-cio-so) con otra actitud, con otra puesta en escena. Esto nunca sucedió porque se boicoteó solo y por la combinación de hechos que volcaron el partido para el club de Nuñez.

Un encuentro de fútbol tiene muchos componentes que lo hacen un deporte difícil y en algunos casos hasta imprevisible. No siempre triunfa la lógica. Los elementos que tallan dentro del mismo van desde desde el mensaje que baja un DT hasta una pelota que pega en el palo pasando por una expulsión, un mal arbitraje hasta la jerarquía del rival y las ganas de ganar. Demasiados ítems para resumirlos a todos en un análisis de un partido de fóbal.

Emiliano Vecchio tuvo mucho contacto con el balón pero no fue determinante y jugó incomodo.

Lo mental siempre falla frente a River

El equipo rosarino tiene su karma con River Plate y viene desde que comenzó a competir en la AFA en 1939. ¿Las causas? Ni idea pero siempre se achica ante La Banda salvo en honrosas excepciones que confirman la regla. Y esto les pasó Miguelito, a Timoteo y a don Ángel entre otros muchos notables que dirigieron a la Acadé. O sea que con River Plate hay algo más profundo que la táctica, el desarrollo o el comportamiento de los árbitros.

En la semifinal del Nacional 79 cuando La Sinfónica metía miedo en cualquier cancha se cruzó con el River de Angelito Labruna y el resultado fue desastroso para los rosarinos: 4-0 en el Monumental y 3-1 en el Gigante de Arroyito. Uno de los mejores equipos de la historia de Rosario Central no pudo hacer nada ante ese fabuloso equipo. Nada. De ahí para adelante imaginate todo lo que quieras…

Salir a jugar apichonado como lo hizo el equipo del Kily en el Monumental es suicida porque el primer mensaje que le manda al rival (y hacia dentro del grupo obviamente) es soy inferior a vos. Y en todos los deportes los rivales saben oler el miedo. Remontar esa situación desde lo mental es muy difícil, significa muchas horas de trabajo para un equipo de psicólogos deportivos que ya sabemos que brillan por su ausencia en la mayoría de los planteles de primera.

Marcelo Gallardo le dio otra paliza táctica al Kily González, la tercera en menos de seis meses.

Una discusión muy vieja

Un debate muy en boga en mi club cuando yo intentaba jugar al rugby, y que había llevado Pablo Garretón capitán de Los Pumas en aquella época, era el trabajo psicológico en los deportes de alta competencia. Y como mucha gente sabía que yo era nieto de Nano (parte 1, parte 2, parte 3 y parte 4), el médico que le armó el plan a Bilardo para aclimatarse a México en el mundial 86 me hacían participar de estas charlas. Estamos hablando de charlas informales de tercer tiempo en la cual también participaban figuras de otros clubes que la rompían en el seleccionado tucumano y jugaban en Los Pumas.

Estamos hablando de un período que va desde 1989 hasta 1992 en el cual ya se hablaba de la importancia de lo psicológico. ¡Treinta años atrás! En aquel momento decían que las diferencias tácticas y físicas se iban a achicar y quienes saquen diferencias iban a ser quienes mejor trabajen la parte mental. ¿No será el momento de poner mayor énfasis allí? Me refiero a incorporar más profesionales o a darle mayor protagonismo a quienes están (Santiago López) para que les saque el miedo a ganar a estos chicos. La irregularidad en el deporte se lleva puestos a todos

Gastón Ávila se salva del aplazo, junto a Rodrigo Villagra y Fatura Broun fueron los sostenes del equipo.

Lo táctico y la jerarquía de River

Si Lucas Gamba y Diego Zabala están más para taparles las subidas a Fabrizio Angileri y a Gonzalo Montiel (cosa que no lograron nunca ya que los marcadores de punta de River hicieron lo que quisieron) que para acompañar a Luca Martínez Dupuy y a Emiliano Vecchio estamos en un problema. O en varios. Y este problema se agrava si Pedro Ojeda es parte del doble 5 que pretende ganar la mitad de la cancha porque estuvo lento, irresoluto, no cortó nunca el juego rival y siempre quedó parado a contrapie. Lucas, Diego y Pedro mejor hagan una vaquita para pagarles las horas extras a Rodrigo Villagra ya que lo hicieron correr por la todos lados. El pibe tapó todo lo que pudo pero no tiene el don de la bilocación…

Al quedar la mitad de la cancha destartalada era más que obvio que Fatu Broun, Joaquín Laso y Gastón Ávila iban a tener mucho trabajo. Y más por el irregular rendimiento de Facundo Almada y Joan Mazzaco por las puntas. Y con Emiliano Vecchio jugando casi de 5 era una garantía para no pisar jamás el área de Franco Armani. El equipo sólo se preocupó por defender primero y por tratar que no lo goleen después. En muchos pasajes era Fatu contra River y de no ser por su actuación Central perdía por tres goles más. Pésima puesta en escena de lo planificado.

La cantidad de pases mal dados que hubo por parte de los en el primer tiempo no es excusa de nada. Tirá la pelota larga hasta que agarrés la precisión necesaria pero ya sabemos que el Kily es un enamorado de la posesión

Lucas Gamba no aportó nada en ofensiva y no pudo contener nunca las trepadas de Gonzalo Montiel.

Fernando Rapallini es un árbitro impresentable

Primera aclaración, Rosario Central no perdió por la bochornosa actuación de Fernando Rapallini sino porque no supo jamás como intimidar a River. Si no pateás al arco y no llegás al área no vas a ganar nunca. Esto no quita que no posemos los ojos en la actuación del juez. Si la expulsión de Joan Mazzaco fue correcta también debió medir con la misma vara la tremenda entrada de Gonzalo Montiel contra Emiliano Vecchio a los doce minutos de partido. Rafael Santos Borré cometió cinco faltas en los primeros veinte minutos de juego y no lo amonestó. El penal que le cobra a Joaquín Laso es insólito porque la pelota le pasa por la axila y le pega en la cara. ¿Dónde hay mano?

La única donde acertó fue en el gol de Borré porque Joan Mazzaco se duerme y queda enganchado en lugar de dar el paso hacia adelante. El resto fueron todas a favor de River. Y eso no sólo condiciona el momento sino el desarrollo del partido. Porque hasta el penal que convierte Montiel Central estaba en partido. Jugando muy mal pero la diferencia era un solo gol en el resultado. A partir de allí todo fue peor para el Canalla.

El fútbol argentino está podrido por dentro y los culpables son los dirigentes, los árbitros y la AFA. Así de simple. ¿Y quieren traer el VAR? ¿Para qué? Ese penal te lo cobraban igual en contra de Central pero ¿lo hubiesen cobrado en contra de River? Así es imposible que haya otros campeones y que haya justicia deportiva en el fútbol.

Fernando Rapallini siempre cobró en contra de Rosario Central. Así condicionan los árbitros desde siempre.

Mejor corregir los errores propios

Ahora Rosario central tiene la obligación de mirar hacia adelante. Contratar un buen volante central de experiencia para suplir al lesionado Fito Rinaudo es prioridad número 1. El Kily y su cuerpo técnico deben poner mayor empeño con algunas cuestiones. Que Gamba y Zabala sirvan para atacar y que eventualmente ayuden en defensa.

El volante central debe ser uno solo y en ese caso debe poner a un delantero más que acompañe a Luca Martínez Dupuy hasta que Marco Ruben entre en ritmo. Lo único positivo de la entrada de Marco fue que lo hizo para ir ganando minutos y nada más. El momento y el lugar elegidos para que juegue no eran propicios. Ahora vienen Godoy Cruz y Arsenal de local pero en el medio hay que ir al Cilindro para jugar con Racing. Es una buena oportunidad para que el equipo levante vuelo y se olvide de este mal trago. Ojalá puedan hacerlo.

Fotos: gentileza Prensa River Plate y Prensa Rosario Central.

Gonzalo Ferrer

Periodista tucumano viviendo en Rosario. D10S, Ferrari, Queen, el Pato, el Matador y Su Majestad en el orden que quieras. Rock, mucho rock.

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1 respuesta

  1. miércoles 3 marzo 2021

    […] y alrededores. Porque el Kily, si aún pretende seguir siendo el DT de la Acadé, debe encontrar una identidad de juego que su equipo no tiene hoy en día y que jamás demostró tenerla. Todo es confusión y jugar a lo […]

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