Newell’s Old Boys no tuvo ganas de ganarlo

La Lepra jugó un anodino encuentro y perdió en el Coloso Marcelo Bielsa frente a Boca Juniors por 1-0 con gol de Carlos Izquierdoz. Nunca tuvo ambición por ganar y su funcionamiento fue paupérrimo. De soñar con un título a vivir esta pesadilla. ¿Qué debe hacer Kudelka? Carlos Tévez no jugó por el fallecimiento de su padre, Segundo.

Luego del fracaso en la Copa Diego Maradona todos intuíamos que Newell’s Old Boys iba a hacer los retoques necesarios para poder revertir esa pálida imagen en esta Copa de la Liga Profesional. Y lamentablemente hasta el momento no es así ya que La Lepra parece haberse olvidado de jugar y está al borde de comenzar a pisar arenas movedizas que terminarán engulléndose a la era Frank Darío Kudelka. Porque los hinchas están perdiendo a cuentagotas la paciencia a raíz de la ausencia de resultados.

La cosa se podrá ver con mayor claridad si los resultados no aparecen en los próximos partidos y el nivel exhibido dentro de un campo de juego sigue siendo malo. Claro que se puede revertir esto pero para ello primero debe volver a funcionar aceitadamente el equipo. Ese es el quid de la cuestión. Porque seguir entregando dudas todos los fines de semana es nocivo para el equipo. A esta situación hay que tratar de corregirla ahora.

Carlos Izquierdoz marca el gol del triunfo para Boca Juniors.

Defenderse de local

La consigna del equipo del Parque Independencia fue clara: retroceder y tapar todos los espacios para poder salir de contraataque. Claro que Nacho Scocco quedó muy aislado del resto de sus compañeros y no pudo arrimar peligro jamás. Ese excesivo respeto por Boca hizo que los jugadores rojinegros corran siempre detrás de la pelota. Y eso desgasta física y mentalmente. Carlos Tévez se había vuelto a Buenos Aires por el fallecimiento de su padre y aún así Kudelka tuvo demasiado respeto por el Xeneize.

Lo tuvo Edwin Cardona pero su delicioso remate se fue al lado del palo derecho del arco local. Luego Alan Aguerre se lució ante un remate de Sebastián Villa. La mayor parte de los ataques los encabezaba Villa a las espaldas de Manuel Llano. Al ratito se retiró lesionado Mariano Bíttolo mientras que las subidas de Frank Fabra causaban problemas ya que Enzo Cabrera siempre llegaba tarde a taparlo. Todo eso era un presagio sobre lo que podía ocurrir en cualquier momento. Newell’s Old Boys no tenía las reservas anímicas suficientes para revertir un gol de parte del equipo dirigido por Miguel Ángel Russo. De ahí su temor y su cautela.

Edwin Cardona jugó un buen partido mientras que Braian Riveros siempre corrió de atrás a los jugadores Xeneizes.

Profundizando el dolor de ojos

Si el primer tiempo te pareció malo, el segundo fue peor. Un auténtico dolor de ojos. El Gato Formica seguía perdido en la mitad de la cancha sin compañía, Nacho peleaba y perdía casi siempre contra Izquierdoz y Zambrano. Marcioni y Cabrera no le ganaban nunca a sus marcadores. Ojo que del lado de Boca los únicos que le pusieron ganas al asunto fueron Cardona y Villa. Salvio estaba impreciso y el resto no tenía muchas ganas de jugar (¿en cuánto los habrá afectado la noticia del papá de Carlitos?) así que nos ofrendaron un segundo tiempo que era una invitación a ir a dormir.

Era un típico partido en el cual el que metía el gol lo ganaba. Y ya nos habíamos resignado a este desteñido y horrible empatehasta que un tiro libre magníficamente ejecutado por Edwin Cardona fue conectado mediante un impecable cabezazo por Carlos Izquierdoz para vencer la resistencia de Alan Aguerre y abrir el marcador. Después de eso Scocco tuvo el empate pero Esteban Andrada lo impidió y más tarde fue Alan Aguerre quien salvó a Ñuls con una tapada monumental ante Sebastián Villa.

Antes de todo eso sucedió el triple cambio que hizo Frank Kudelka para que entre Maxi Rodríguez y saque ventajas ante el cansancio de los players Xeneizes. Y Maxi no pudo hacer nada ya que siempre fue bien tomado y no encontró su lugar dentro de la cancha. El arma con la cual el DT pensó para liquidar el encuentro simplemente no funcionó. Y después del gol ya fue tarde.

Miguelito tiene unos números que asustan enfrentando a Newell’s Old Boys: De los últimos once partidos ganó nueve y empató dos, sacó 29 puntos sobre 33. No perdió ninguno. ¡Gracias Carlitos Durhand!

¿Y entonces?

A este plantel le queda seguir trabajando y esperar la puesta a punto del Churry Cristaldo y de Cristian Lema. Reforzando la defensa y teniendo más opciones en ataque Newell’s Old Boys puede causarles mucho daño a sus rivales pero para que ello suceda primero tiene que volver a creer en sí mismo. Ya allí viene la pregunta que nos hacemos todos desde hace tres meses atrás por lo menos: ¿Se animará? La respuesta la tienen el plantel y el cuerpo técnico…

Gonzalo Ferrer

Periodista tucumano viviendo en Rosario. D10S, Ferrari, Queen, el Pato, el Matador y Su Majestad en el orden que quieras. Rock, mucho rock.

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1 respuesta

  1. lunes 1 marzo 2021

    […] arriba pero la realidad le está mostrando otra cosa. Un solo tipo logró cambiarle la mentalidad a este desinflado equipo. Y el resultado adverso fue la mejor muestra porque pudo remontar lo y pasar al frente contra un […]

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