Algo tiene que cambiar.

Agustín Pichot perdió las elecciones de World Rugby por un ajustado 28-23 frente al actual mandatario, el inglés Bill Beaumont. Esto es sólo el inicio para el dirigente argentino ya que la entidad deberá tomar algunas de sus propuestas para que el rugby crezca nuevamente alrededor del mundo. El Norte se impuso sobre el Sur.

Finalmente el Norte le ganó al Sur aunque no sucedió dentro de una cancha sino en las elecciones a presidente de World Rugby. Los europeos representan el conservadurismo anquilosado en este deporte mientras que el hemisferio Sur, encarnado en la figura de Agustín Pichot, tiene una visión más progresista sobre los desafíos del rugby alrededor del globo. Claro que el dinero y el poder pertenecen al Norte ya que solamente con el torneo del Six Nations Inglaterra y Francia tienen un cachet más que interesante que no están dispuestos a resignar para que ese dinero se use en el desarrollo del juego en otros países…

Bill Beaumont tendrá que gobernar adaptando algunas de las ideas de su próximamente ex vicepresidente ya que se nota un cierto estancamiento en el nivel de juego de manera global. Hoy en día son mucho más atractivos cualquier test-match del Rugby Championship que la mayoría de los partidos del Seis Naciones y la brecha entre ricos y pobres (absolutamente en todo sentido) es cada vez mayor, lo cual repercute en el nivel de juego ya que solamente evolucionan los países dentro del TIER 1 mientras que el resto se queda muy atrás.

En lo años 80 y 90 estábamos convencidos erróneamente que la brecha sólo se achicaba compitiendo (no olvidemos que el rugby en nuestro país era amateur en toda la regla mientras que en países como Francia se conocía al profesionalismo como rugby marrón ya que los jugadores trabajaban para los sponsors) lo cual es cierto en parte ya que hace falta el soporte del dinero para achicar esta grieta.

Con sólo mirar los mundiales que se llevan disputados vemos que los equipos que pasan a cuartos de final son siempre los mismos: Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica por el sur e Inglaterra y Francia por el norte. Los otros equipos siempre salen del lote de Argentina, Escocia, Irlanda y Gales más algún tapado o alguna sorpresa mayúscula como la del 2015 cuando los ingleses quedaron afuera en primera ronda.

Ese es el quid de la cuestión y hacia allí deberán ir Bill Beaumont y compañía si es que quieren masificar al deporte y generar mayores ingresos. Brasil, China o el mismo Estados Unidos son mercados más que apetecibles para mejorar el juego y generar mayores ingresos.

Por eso las propuestas de Agustín apuntan a generar los cambios necesarios para que el juego sea más competitivo. Sería magnífico que la Liga Mundial se implemente y se la lleve a cabo pero la crisis del coronavirus retrasará todos los planes.

A Agustín Pichot le espera un futuro brillante como dirigente pese a su corta edad y a la cantidad de logros conseguidos como el ingreso de Los Pumas al Rugby Championship o el regreso del rugby a los juegos olímpicos pero lo mejor de todo es que sus ideas están prendiendo en otros dirigentes y tarde o temprano se las pondrá en práctica. Y ese es su verdadero triunfo.

Gonzalo Ferrer

Periodista, ex rugbier. D10S, Ferrari, Queen y Su Majestad en ese orden. Rock, literatura, cine. Entusiasta de casi todo deporte que se juegue con una pelota. Nieto de quien armó el plan para ganar México 86.