Amistades peligrosas

Sebastian Vettel tiene marcada en su agenda la fecha de salida de la Scuderia: 31 de diciembre de 2020 pero antes que eso suceda deberá afrontar la temporada conduciendo un auto rosso corsa. Eso suena a laburar en territorio enemigo. ¿Podrán convivir armoniosa y civilizadamente Sebastian Vettel y Ferrari durante esta temporada como un matrimonio en disolución que habita el mismo techo? ¿Es conveniente que esto suceda?

Esta temporada será atípica para todos en el mundillo de la Fórmula 1 pero más aún lo será para Sebastian Vettel y la Scuderia ya que tendrán un largo año por delante en el cual deberán tolerarse. Entiéndase por largo año al hecho que tendrán que convivir forzadamente sin importar si el campeonato tendrá dieciocho, quince o tres carreras como si fuesen un matrimonio en proceso de divorcio pero habitando bajo el mismo techo. Como mínimo es una situación anómala ya que nadie garantiza que Seb cumpla órdenes de equipo y haga de fiel escudero de Charles Leclerc como tampoco que los chicos de Maranello no se manden una avivada y dejen de ponerle todo el esfuerzo y la atención que el auto de Sebastian requerirá.

Dicho de otro modo, ¿se puede esperar un comportamiento de Ferrari digno del que tuvo Williams en el 81 en Las Vegas hacia el Lole Reutemann con el llorón de Alan Jones a la cabeza? El campeonato que perdió increíblemente Eddie Irvine en 1999 me hace sospechar que las posibilidades de campeonar para Seb son tan reales como que la NASA me elija a mí para una misión tripulada a Marte…

Por el lado del piloto alemán, quien siempre se caracterizó por ser un tipo correcto y educado, habrá que ver si decide jugar para el equipo (esto es favorecer claramente a Leclerc) o si se corta solo para intentar ganar el campeonato lo cual es casi una quimera si miramos el rendimiento que tuvo la SF1000 durante los tests de Barcelona. Por eso están laburando a destajo en Maranello para exprimirle unos 20 CV más al auto y le pondrán el mismo paquete aerodinámico que usaron con tan buenos resultados en la segunda mitad de la temporada pasada. Habrá que ver si estas mejoras llegan al auto de Vettel…

Y la otra opción, pesadillesca e inquietante por cierto, es que Mercedes contrate a Seb a partir del 2021 y que este juegue desde adentro para ayudar a ganar el campeonato a Hamilton. Suena muy loco todo esto y hay un solo culpable para que se echen a rodar este tipo posibilidades: Ferrari por no haber esperado un poco más para negociar seriamente con Vettel una extensión del vínculo pero tanta antelación en el fin de las negociaciones me hace dudar respecto a las intenciones de los tanos respecto a mantener al cuatro veces campeón del mundo en su equipo.

Claramente el problema no es Vettel sino la Scuderia ya que parece haber jugado mal sus cartas para mantener la concordia dentro del equipo. No olvidemos, y siempre que puedo lo remarco, que solamente la pasión por la azzurra que sienten los italianos se puede comparar con su devoción hacia Ferrari. Y eso trae presión, mucha presión que a veces juega en contra de los intereses del equipo y de sus pilotos ya que no todos están preparados para absorber esa presión y esas expectativas casi desmesuradas por parte de los tifosi.

El deseo de Seb es correr un par de temporadas más en el Gran Circo y por ello es más que probable que de una muestra de lealtad hacia su actual equipo pero lo inquietante es imaginar el trato que le dará la Scuderia ya que tiene un largo historial de maltrato a sus pilotos desde Surtees, Lauda y Reutemann hasta Irvine, Mansell, Prost, Alonso y siguen las firmas…

Foto: gentileza Joe McGowan

Gonzalo Ferrer

Periodista, ex rugbier. D10S, Ferrari, Queen, el Pato y Su Majestad en cualquier orden. Rock, literatura, cine. Entusiasta de casi todo deporte que se juegue con una pelota. Nieto de quien armó el plan para ganar México 86.