Australia le llenó la cara de tries a los All Blacks

¿Qué pasó? En la bellísima Perth, Australia recibió a los All Blacks por la última fecha del Rugby Championship y por el partido de ida de la Bledisloe Cup  (el sábado 17 de agosto será la revancha en el Eden Park de Auckland). Junto a Sudáfrica tenían la posibilidad de ganar el torneo más importante del hemisferio sur pero para eso habrá que esperar hasta esta tarde donde Los Pumas recibirán a los Springboks en el estadio Padre Martiarena de Salta.
El trámite: de arranque salió un partidazo, con mucho juego y movilidad por parte de ambos conjuntos y se devolvieron golpe por golpe con un ritmo vertiginoso. Pese a sacar una buena diferencia (10-0), los australianos sufrieron con dos pelotas seguidas que terminaron en tries de los hombres de negro demostrando que aún jugando mal son de temer y el marcador pasó a estar 12-10. Con dos penales más los hombres de amarillo se fueron al descanso con el tanteador favorable por 16-12. Unos minutos antes que termine el primer tiempo sucedió un hecho que a mi juicio torció el desarrollo del match: la expulsión de Scott Barrett por impactar con el hombro en la cabeza de Michael Hooper en una sanción donde no hubo nada para discutir. Nueva Zelanda salió a jugar el segundo tiempo totalmente condicionada por el  hombre de menos (esa situación en este deporte es una ventaja enorme por el desgaste físico)  y una Australia muy confiada y agrandada que le salió casi todo lo que propuso. Primero con un try de Lukhan  Salakaia-Loto en un try de doce fases  y acto seguido llegó la jugada del partido con el espectacular try de Nick White para el 26-12 parcial que estiró hasta llegar al 47-26 final. Mucho trabajo le espera a Steve Hansen ya que desde el mundial 99 en la semifinal contra Francia no recibían tantos puntos  (perdieron 43-31 en el mejor partido de la historia de los mundiales) y hoy mostraron un poco de desorganización defensiva mientras que Michael Cheika puede dormir un poquito más tranquilo.
Lo mejor: la cantidad de tries que tuvo el partido para todos los gustos y colores ya que fueron diez en total, seis para los Wallabies y cuatro para los All Blacks.
Lo peor: el nivel de los hombres de negro de cara al mundial ya que parecen haber mermado el rendimiento en este acotado Rugby Championship aunque de todos modos esta no es una conclusión definitiva ya que faltan cuarenta días para el mundial y por el bien del espectáculo ansiamos su recuperación.
El héroe: Kurtley Beale porque el fullback hizo olvidar al histórico Israel Folau (la Unión de Rugby de Australia canceló el contrato con el jugador por sus dichos homofóbicos) y le da cierta tranquilidad al staff de Michael Cheika.
El villano: Scott Barrett por haber cometido una acción imprudente (hombrazo en la cabeza de un rival) que le valió la tarjeta roja para dejar a su equipo con catorce jugadores y condicionar el resto del partido.
La figurita: pese al excelente partido de Samu Kerevi elijo a Nick White, ya que es un tremendo medio scrum que condujo muy bien a sus forwards, leyó bien el juego en todo momento y para rematarla hizo un try inolvidable.
La perlita: el bellísimo try de Nick White luego de una salida de Nueva Zelanda que constó de diez fases, una jugada y un topetazo memorable de Kerevi y una buena definición del medio scrum contra la bandera.

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1 respuesta

  1. Filprafa dice:

    Creo que los Wallabies ganaban aún sin la expulsión de Barret. Ignoro cómo llegaran los dos equipos a Japón, pero está claro que de los 4 de RC somos los que llegamos más cansados.

    Sin quitarle méritos a Quesada, a lo mejor llegamos tan lejos en el Super Rugby porque los tres grandes del sur cuidaron a sus figuras por demás, y llegan mucho más descansados al mundial.