Boca y River nos regalaron un superclásico inolvidable

Boca y River empataron 2-2 en La Bombonera. Sencillamente jugaron un partido frenético, lleno de emociones y polémicas. El Millo fue el dueño del juego pero el Xeneize supo sobreponerse y empatarlo. Desastroso arbitraje de Fernando Rapallini y del línea Gabriel Chade, un delincuente disfrazado de juez de línea.

En la previa se notaba que no iba a ser un superclásico más sino todo lo contrario. Boca Juniors y River Plate se jugaban mucho en este partido y no era solamente la punta de la zona A de la fase Campeonato de la Copa Diego Maradona. Se jugaban el futuro desde el aspecto psicológico. Porque todo superclásico deja secuelas en ese orden y a horas de disputar las semifinales de la Copa Libertadores ambos dieron una muestra de carácter más allá de cualquier falencia futbolística.

La idea primigenia de Miguel Ángel Russo como de Marcelo Daniel Gallardo era no perder este encuentro y recién a partir de allí tratar de ganar. Las consecuencias de una derrota de esta magnitud es muy difícil de medir fehacientemente en estas instancias. Y por eso mismo buscaron ganarlo porque quien triunfara se quedaba con la punta en soledad de la Zona A y con un pie y medio adentro de la final de la Copa Diego Maradona. Lo que podía esperarse era un match un tanto trabado y poco vistoso pero nos terminaron regalando un espectáculo inolvidable.

Ramón Wanchope Ábila festeja su gol. El delantero de boquense padece una lesión crónica en sus aductores.

Miguelo, ese viejo zorro

Miguel Ángel Russo es un técnico muy inteligente que en algún momento tuvo alguna chance remota de dirigir a la Selección nacional. Si bien no jugó el mundial de México 86 por una lesión participó del proceso previo. Y eso lo hace parte de esa generación de futbolistas que ganaron el mundial. Junto a Alejandro Sabella fueron los discípulos más aventajados del Doctor. En todos los clubes que dirigió demostró su potencial de gran estratega pero sus cualidades como DT resaltan cuando dirige a Boca Juniors o a Rosario Central.

¿Qué hizo Miguelito para contrarrestar el la salida prolija y el panorama de Enzo Pérez? Lo pegó como estampilla a Mauro Zárate con el mendocino. Enzo nunca se sintió cómodo en el partido y para rematarla controló mal la pelota, esta se le fue un poco larga y le mete un planchazo a Nicolás Capaldo que derivó en la expulsión por doble tarjeta amarilla del volante riverplatense. Ojo que era roja directa, nada de doble amarilla. Fernando Rapallini tendrá sus cinco minutos de fama en esta crónica… Otro movimiento acertado fue reforzar la mitad de cancha con Nicolás Capaldo al lado de Jorman Campuzano y que Edwin Cardona juegue por derecha para que Sebastián Villa tape las subidas de Gonzalo Montiel por la izquierda.

Jorge Carrascal no jugó un gran partido, estuvo entre ausente e intermitente.

La posesión, ese invento moderno

La actitud de Boca en este superclásico fue primero pensando en su propio arco y luego en tratar de sacar ventaja con alguna contra. Por eso Russo obstaculizó todos los caminos que conducían al arco de Esteban Andrada. River tuvo la posesión del balón el 70 % del partido, algo así como 63 minutos de juego contra 27 minutos que la tuvo el Xeneize. Acá tenés el ejemplo sobre lo que siempre digo de la posesión y sobre como el Barcelona de Pep Guardiola arruinó al fútbol. Buscás cuidarte con la pelota en tu poder e igual te hacen dos goles por errores propios (golazos de Wanchope Ábila y de Sebastián Villa) . Y el Millo a duras penas pudo hacer dos goles (lo empató Federico Girotti y Rafael Santos Borré puso el 2-1 a favor de su equipo) cuando quedó con ventaja numérica.

Hacerla correr para desacomodar al rival, profundizar el ataque, toquetearla un poco para abrir espacios está bien. Está mal querer salir jugando por abajo desde el fondo siempre. Está mal no tirar algún pelotazo al 9 para buscar la segunda jugada. Te regalo el terreno y la pelota y de contra te vacuno, el famoso contragolpe ofensivo del Bambino Veira… El fútbol es un deporte con protagonistas de carne y hueso y no con jugadores de Play Station… Algo positivo debe haber sacado Marcelo Daniel Gallardo de todo esto. Tener la posesión de forma categórica no te hace ni más ofensivo ni más vistoso. Lo que fue maravilloso para nuestros ojos fueron motivos de preocupaciones por desajustes de sus equipos para ambos DT.

Sebastián Villa le tapó los caminos a Gonzalo Montiel y encima hizo un golazo.

Rapallini, un pichón de Cobremal

A lo largo de mi vida he visto varios árbitros polémicos pero como Edgardo Cobremal o Diego Ceballos no vi nunca. Fernando rapallini va ene sa dirección. me encantaría que nos expliquen tanto él como su asistente Gabriel Chade porque no le sacaron roja directa a Campuzano con la traqueotomía en vivo que le hizo a Jorge Carrascal. Son unos caraduras, esa jugada nunca puede ser catalogada como acción de juego. Estaban a diez metros de la jugada. Y Chade ya había perjudicado al Millo en la definición del torneo anterior frente a Atlético Tucumán. Uno no quiere pensar mal de los árbitros pero sus acciones nos llevan siempre a eso…

Emmanuel Más le metió un centro precioso a Wanchope en el primer gol mientras que Robert Rojas pudo haber sido más rudo con Tévez en la acción del segundo gol Xeneize.

Todo se se estira una semana más

Ya empataron y ahora están con la cabeza puesta en las semifinales de la Copa Libertadores pero esta pelea aún no terminó ya que le queda un round más. Eso serás el próximo fin de semana cuando Boca enfrente a Argentinos Juniors y River lo haga con Independiente. La diferencia de gol favorece a Boca por un solo tanto de diferencia. Y en el medio River recibirá al Palmeiras mientras que el Xeneize deberá enfrentar al Santos.

Dependiendo de los resultados que saquen en estos encuentros los técnicos decidirán si juegan con titulares o no en la última fecha de la Copa Diego Maradona. Todo esto parece una jugada de ajedrez en la cual los contendientes deberán imaginar los movimientos del oponente. Aún hay mucho en juego aunque hayan hecho tablas en un partido maravilloso que aún no terminó. ¡Qué viva el fútbol!

Fotos: gentileza Boca Juniors y River Plate.

Gonzalo Ferrer

Periodista tucumano viviendo en Rosario. D10S, Ferrari, Queen, el Pato, el Matador y Su Majestad en el orden que quieras. Rock, mucho rock.

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