Copa Libertadores: el Verdão humilló al River del Muñeco

River Plate cayó sin atenuantes ante el Palmeiras por 3-0 como local en el partido de ida por las semifinales de la Copa Libertadores. Poca resiliencia, nulo juego colectivo y errores groseros de Franco Armani, Robert Rojas y Jorge Carrascal. Sonó a final de ciclo para muchos players. ¿Podrá revertir el resultado en Brasil?

Es un golpe durísimo, casi irreversible. Por más que River esté jugando la Copa Libertadores, el torneo preferido de la era Gallardo. Luego de esta escandalosa y contundente derrota por 3-0 frente al Palmeiras deberá ir a Brasil a quemar las naves porque ya cruzó su Rubicón y no puede recular de ninguna manera. Todo esto no tiene vuelta atrás y solamente le queda a este deshilachado River la gloria o Devoto. ¿Impensado? Un tanto pero no sorprende esta situación. El equipo del Muñeco nunca se mostró sólido del medio hacia atrás desde la vuelta del fútbol en setiembre. Si bien tuvo el ritmo y la contundencia necesarias adelante, atrás era otra cosa. No pudo suplir exitosamente a Exequiel Palacios. Y Enzo Pérez no puede solo con la contención en la mitad de cancha.

¿Lo puede dar vuelta en São Paulo? Difícil respuesta y muy compleja por cierto. No tengo dudas que el Millo puede marcar tres goles en Brasil pero ni los zagueros centrales ni Franco Armani dan garantías de nada. No sólo deberá remontar una desventaja de tres goles sino también de tratar de evitar que le conviertan. Y viendo como juegan Rony y Luiz Adriano eso será una proeza digna de Ethan Hunt en Misión imposible

Todo Palmeiras festeja uno de los goles convertidos en el Libertadores de América.

Primero lo midió

River Plate salió decidido a llevarse por delante al Verdão desde el inicio mismo del partido que abría las semifinales de la Copa Libertadores. Era crucial ganar en Buenos Aires para que el duelo en Brasil se juegue en las condiciones que quería River. El Millo dominaba a voluntad y los brasileños no le podían hacer ni cosquillas. Lo tuvieron Jorge Carrascal, Matías Suárez y Rafael Santos Borré pero no estuvieron certeros en la definición hasta que llegó el fatídico minuto 28. Stop.

Franco Armani es un arquero irregular que jamás me gustó. Es capaz de sacar la pelota más difícil que te puedas imaginar como también de comerse los goles más boludísimos que se te ocurran. En la Selección lo pedían a gritos en el mundial de Rusia 2018 y fue el culpable de dos de los goles de Francia en octavos de final. En River tuvo buenos partidos con atajadas sensacionales pero nunca me pareció un arquero extraordinario, claramente no es el Pato Fillol. Es evidente que Franco goza de una protección mediática que impide las críticas en su contra…

Play. Centro mansito al área riverplatense pero Armani en vez de tomar la pelota con sus manos decidió rechazarla con los pies. Lo hizo tan pero tan mal que le entregó la bocha a Rony que sacó un derechazo cruzado que se incrustó en el fondo del arco millonario tras un leve desvío en Nicolás De La Cruz. La cara de incredulidad de Gallardo lo decía todo…

Jorge Carrascal tuvo una actitud irresponsable y dejó a su equipo con diez hombres en el peor momento.

… y después lo liquidó

En la segunda parte River no tuvo ni la más mínima oportunidad de reaccionar porque el Palmeiras lo agarró frío. Todo lo que pensó en el vestuario Marcelo Gallardo quedó solamente en intenciones cuando a los dos minutos de comenzada la etapa complementaria Luiz Adriano usó el cuerpo de Robert Rojas como punto de apoyo para girar hacia adentro mientras el paraguayo quedaba fuera de combate y encaró hacia el arco para estampar el 2-0. Stop.

En el partido frente a Boca al paraguayo le pasó exactamente lo mismo con Carlos Tévez y la acción también terminó en gol de Sebastián Villa. Un zaguero central debe tener algo de malicia para jugar en el puesto. Oscar Alfredo Ruggeri no se lavaba los dientes durante una semana para que el delantero rival se sienta incómodo. Y si eso no alcanzaba lo cagaba a patadas, manotazos y codazos. Grandes zagueros como Juan Simón, Roberto Perfumo o Roberto Ayala, que poseían unas destrezas individuales notables, imponían su rigor físico. Pegar una patada para cortar juego no es ser malaleche. Ahora todas las carmelitas descalzas que no patearon una pelota en su vida se quejan de la frase de Gallardo cuando éste solo se refería a lo futbolístico. La zaga central no es para tibios. Y vaya si es un visionario el Muñeco

Play. Este gol desarmó a River. Y el Palmeiras comenzó a justificar el resultado porque le pegó un baile terrible en la última media hora. Gabriel Menino (pinta para crack), Patrick de Paula, Luiz Adriano, Rony y compañía se agrandaron de una manera notable. Y el pibe Menino hizo echar a Jorge Carrascal. Logró enojar a medio River por hacer unos chiches extras.

Y los players lo fueron a buscar para hacer justicia por pierna propia. Y quien cayó fue el irresponsable de Carrascal. Deberían darle veinte fechas por lo burdo de la acción. Y una cosita más: el fútbol es para los vivos… El precioso gol de Matías Viña solamente fue anecdótico y sirvió para decorar el marcador y estirar aún más la ventaja.

Nacho Fernández jugó un mal partido, no fue determinante nunca ni pudo erigirse como conductor.

Hace falta mucho champú

Ahora Marcelo Gallardo debe pensar en la revancha a jugarse la próxima semana en Brasil pero antes de eso debe dirimir el pase a la final de la Copa Diego Maradona. Para ocuparse de la Copa Libertadores primero deberá pensar en el partido frente a Independiente. Allí también corre de atrás. Y tendrá que trabajar el aspecto psicológico a la par del futbolístico. No la tiene sencilla, todo juega en su contra pero este River que deberá hacer una limpieza de plantel lógica también sabe de imposibles.

Fotos: gentileza Conmebol y River Plate.

Gonzalo Ferrer

Periodista tucumano viviendo en Rosario. D10S, Ferrari, Queen, el Pato, el Matador y Su Majestad en el orden que quieras. Rock, mucho rock.

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2 Respuestas

  1. viernes 8 enero 2021

    […] los noventa minutos de juego. Faltó brillo futbolístico, no fue un encuentro atractivo como River-Palmeiras. Lo malo es que la prensa centralizada porteña (te dicen lo que quieren que pienses y son los […]

  2. jueves 14 enero 2021

    […] por delante una tarea titánica y casi imposible como lo era revertir las tres pepas recibidas en el partido de ida jugado en Avellaneda por las semifinales de la Copa Libertadores 2020. Claro que nadie imaginaba […]

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