El arte de resucitar muertos…

El canaya dio pena en su visita a Florencia Varela y cayó por un inobjetable 3-0 con el halcón de Varela. En dos partidos de visitante, Central recibió 8 goles…

Rosario Central comenzó este 2020 a cuatro puntos de los punteros de aquel entonces, Argentinos Juniors y River Plate, y con muchas chances de pelear el torneo pero pasaron cosas… Desde que llegó a Rosario, Diego Martín Cocca tuvo como misión encontrar un equipo que sea eficaz en la recolección de puntos ya que el fantasma del descenso había comenzado a sobrevolar por Arroyito (pasaron diez años desde que la acadé perdió la categoría por última vez pero ¿nadie se avivó que en Central no debería pasar nunca más algo así?) y la gente se había comenzado a poner nerviosa. Tan nerviosa se puso que el recuerdo por la reciente obtención de la Copa Argentina en diciembre de 2018 parece, al día de hoy, algo extraído de una novela de ciencia ficción.

Cocca cumplió con su cometido ya que logró, no sin pocos obstáculos, un equipo serio y competitivo que tuvo un momento de gran incertidumbre al ser vapuleado por Estudiantes ya que si no le ganaba a Godoy Cruz en el siguiente partido su ciclo como entrenador del canalla estaba liquidado pero a partir de allí se vio una asombrosa recuperación del equipo rosarino que incluyeron victorias sobre Godoy Cruz, River, Aldosivi y Boca que hicieron pensar a muchos hinchas que el equipo estaba para más pero llegó el gran enemigo que tiene este club: el mercado de pases y sus supuestas necesidades financieras. El entrenador imploró que no le desarmen el equipo porque si bien su meta era sumar puntos para escapar al descenso vio una buena oportunidad para ir por algo más que una clasificación a la Copa sudamericana 2021. ¿Resultado? Perdió en mitad de cancha a Leonardo Gil y en la zaga se fueron Nahuel Lucero y Miguel Barbieri, dos jugadores sin grandes luces pero que estaban acoplados tácticamente al equipo al igual que el Colo en mitad de cancha. Yo no sé si los reemplazantes que trajeron son mejores o peores que quienes se fueron pero si sé que rearmar un equipo lleva cierto tiempo y más cuando el DT tiene un plantel corto…

Luego del receso solamente les pudo ganar a Huracán y a Gimnasia siendo el resto de los partidos superado ampliamente por sus rivales. Contra Independiente hizo un papelón ya que el equipo de Avellaneda es una caricatura (y bastante mal hecha por cierto) del glorioso rojo de los 70 y 80 a la cual el canalla le facilitó todas las tareas (ese día el rojo pareció Brasil del 70 y Central un equipo intercountries) y ahora ocurrió lo mismo con el halcón de Varela. Fito Rinaudo debe jugar de 5 solo y poner por delante de él a un jugador que genere juego para abastecer a los puntas. Y hay que corregir ya mismo los recorridos por las bandas ya que ni Rius ni Gamba son mediocampistas (en mi imaginario equipo los hago jugar a ambos de delanteros prescindiendo del 9 de área) y eso hace que los rivales se hagan un picnic como ocurrió frente a Defensa y Justicia ya que Rinaudo no daba abasto tratando de tapar huecos y a sus espaldas Neri Cardozo jugó tan cómodo como si estuviese en el patio de su casa ya que Novaretti y Laso no achicaban hacia adelante. Por ello Ojeda duró en la cancha lo mismo que yo en la selección nacional pagando todos los platos rotos aunque su salida es más que justificada por bajo rendimiento.

En el rebote del tiro libre que Rubén Botta estrelló en el travesaño y que Juan Lucero aprovechó para abrir el marcador todos, pero absolutamente todos, los jugadores de Central se quedaron atornillados al piso mientras el delantero marcaba sin ningún tipo de oposición. En el segundo gol la actuación del juez Hernán Mastrángelo y el línea fueron lamentables porque con su accionar truncaron cualquier atisbo de recuperación del elenco rosarino. No fue corner porque la pelota la saca el jugador local y el gol debió ser anulado porque Lucero estaba en offside, a veces pienso si el no-homenaje a Maradona tuvo algo que ver en esto ya que al convalidar este gol se terminó el partido y recién iban 29 minutos de juego…

El resto del encuentro carece de importancia ya que Central nunca pudo doblegar al equipo de Valdanito Crespo mientras que Diego Cocca, al ver la deplorable actuación de sus dirigidos, sufrió un ataque de caspa ya que las dos últimas visitas del canalla fueron un retroceso importante en cuanto al funcionamiento del equipo y si bien por ahora no tiene problemas con el descenso no hay que pasar por alto que aún quedan los once partidos de la Copa de la Superliga para seguir engrosando el promedio y tal vez sea ese el objetivo del club rosarino. Habrá que esperar pero no puede repetir actuaciones tan paupérrimas lo fueron suss visitas a Avellaneda y a Florencio Varela.

Foto: gentileza Rosario Central

Gonzalo Ferrer

Periodista, ex rugbier. D10S, Ferrari, Queen y Su Majestad en ese orden. Rock, literatura, cine. Entusiasta de casi todo deporte que se juegue con una pelota. Nieto de quien armó el plan para ganar México 86.