El canalla mira a todos desde arriba.

¿Qué pasó? Rosario Central hizo su debut de local en la segunda fecha de la Superliga en el Gigante de Arroyito frente a Talleres de Córdoba con 40.000 almas acompañando al dueño de casa.
El trámite: Luego de un primer tiempo de estudio, anodino y con una leve supremacía de los dirigidos por Diego Cocca, en el complemento el canalla salió con más actitud y variantes para tratar de encontrar la ventaja y jugar más tranquilo, cosa que sucedió con los ingresos y debuts de Sebastián Rivas y Lucas Gamba, sin dejar de mencionar al Colo Gil y a Fito Rinaudo (cada vez se entienden y juegan mejor) más los aportes de Ciro Rius y Diego Zabala por las bandas y a la sólida pareja de centrales que forman Matías Caruzzo y Miguel Barbieri. Talleres no tuvo nunca ni el control del partido ni arrimó peligro serio a Jeremías Ledesma que esta tarde fue un espectador de lujo.
Lo mejor: Fue el segundo partido ganado por los rosarinos en las dos fechas del campeonato y de a poco quieren ir alejándose del peligro del descenso y le trasladaron toda la presión a Gimnasia y a Newells.
Lo peor: El momento donde se trenzaron ambos bancos de suplentes luego de la acción cuasi criminal de Miguel Barbieri en represalias por el foul no cobrado que recibió Leo Gil.
El héroe: Diego Zabala por su gol. 
El villano: en este caso el premio es para dos players, el primero fue Miguel Barbieri cortando un ataque cordobés de manera muy violenta donde mereció la roja directa y el otro caso fue el de Nahuel Bustos y su impaciencia ya que en vez de esperar que Gil le devuelva la pelota luego de un bote a tierra le aplicó un terrible patadón al volante canalla y se ganó la amarilla.
La figurita: Leonardo Gil, un volante que juega muy bien con la pelota en los pies, tiene marca, una pegada preciosa y le agregó una cuota de sacrificio más orden táctico.
La perlita: el gol de Central que significó la culminación de una jugada de triangulación magnífica porque primero Gamba tira un centro muy preciso a la cabeza de Rivas que le baja la bocha magistralmente a Zabala y éste ejecuta una soberbia definición para darle el gol de la victoria al canalla.