El ciclón se atragantó con un sábalo.

¿Qué pasó?
Colón de Santa Fe recibió en el Cementerio de los elefantes al puntero e invicto del campeonato de la Superliga 2019-20 en un encuentro con incidencias en ambas tablas ya que el local esta a un punto del descenso mientras que los dirigidos por Juan Antonio Pizzi miran al resto desde lo más alto.

El trámite.
El primer tiempo fue decididamente espantoso y mal jugado donde en la única jugada pensada (no fueron los jugadores sino un alcanzapelotas…) terminó en el penal por mano de Poblete que el Pulga Rodríguez transformó en gol. Antes y después de eso, el juego fue la nada misma provocando un dolor de ojos intenso en los espectadores (no quedó una gota de colirio para la irritación ocular en los alrededores del estadio) porque el partido prometía una cosa en la previa y nos dieron otra en este horrible primer acto.
Los retos de Pizzi en el vestuario, junto al cambio de Ángel Romero por Poblete, surtieron efecto enseguida porque a los tres minutos el paraguayo empató el partido ante otra obra de terror de Leonardo Burián (se come el gol solito ya que la pelota se le escabulle por debajo del cuerpo y entra mansita como pidiendo permiso. En la fecha pasada fue el responsable del gol de Central por otro error garrafal) y a partir de ese momento se empezó a ver lo mejor del partido por parte de ambos contendientes. Tuvieron varias chances cada uno que no supieron aprovechar (ya hablaremos del penalazo que no le dieron a Colón por mano de Peruzzi, los jugadores del ciclón deben estar viendo mucho básquet últimamente parece…) como la de Salazar y Bareiro que definieron como yo en mi  época de delantero (jamás lo fui) para dejar el partido empatado. El match tomó un ritmo vertiginoso ya que se jugaba a la pelota y no al fútbol y ambos mediocampos veían pasar la bocha sin poder agarrarla hasta que vino un tiro libre para el local desde la derecha a cargo del Pulga que metió una asistencia maravillosa para que Morelo ajusticie a Navarro. En ese momento se terminó el partido poqrue el local cuidó la ventaja y San Lorenzo no supo como dar vuelta el trámite.

Lo mejor.
Que por fin podamos ver un espectáculo con ambas hinchadas alentando a su equipo, ojalá se le pueda encontrar una solución a este flagelo para que todos podamos disfrutar un partido de fútbol sin violencia de ningún tipo.

Lo peor.
El arbitraje de Fernando Echenique, fue cuestionado e insultado por ambos equipos y los simpatizantes, encima se morfó un penal más grande que una casa de Gino Peruzzi. Flojísima actuación por parte del juez.

El héroe.
El pibe alcanzapelotas ya que le devolvió muy rapidamente la pelota a Aliendro para que haga el lateral y de allí derivó en el penal de Poblete porque Víctor Salazar había quedado fuera de combate.

El villano.
Leonardo Burián ya que es el segundo gol que se come en los dos últimos partidos de su equipo. A tranquilizarse Leo y a no cometer esos errores de principiante.

La figurita.
El Pulga Rodríguez, el ex delantero de Atlético Tucumán comandó todos los ataques de su equipo, hizo un gol (penal pateado de manera exquisita a la ratonera) y le dio una asistencia maravillosa a Wilson Morelo para que convierta el gol de la victoria.

La perlita.
El segundo gol del sabalero: tiro libre para el local a unos cuarenta metros del arco, el Pulga se para frente a la pelota Da Luz se lleva la marca de Salazar y queda un hueco enorme entre éste y los centrales, el Pulga mete el pase preciso para que se desprenda Wilson Morelo y antes de entrar al área chica define al primer palo de un dubitativo Nicolás Navarro. ¡Go-la-zo!

Conclusión.
Justa victoria del sabalero en su desesperada lucha por zafar del descenso ya que está muy comprometido. De cara al futuro, y por sobre todo en lo anímico, le viene muy bien este triunfo. Pizzi deberá ajustar detalles en su san Lorenzo ya que la puesta en escena de esta tarde fue muy ligth para un equipo que pretende ser protagonista y pelear por cosas importantes. No solamente perdió el invicto sino que tuvo una involución muy grande en el juego.