El emotivo homenaje a un gladiador.

El pasado lunes 13 de agosto falleció, a la edad de sesenta y dos años, el Tata José Luis Brown quien no sólo fue baluarte de la selección campeona del mundial de México 86 sino que además fue uno de mis héroes post adolescencia (en ese mundial yo era un pibe de diecinueve años) por ese gigante partido que jugó contra Alemania en la final convirtiendo su único gol en las treinta y seis presentaciones que tuvo con la casaca albiceleste, dando muestras de un carácter inmenso ante la adversidad y una hombría fuera de lo común al jugar más de treinta y cinco minutos con su hombro derecho luxado y les puedo dar fe sobre lo dolorosa que es una lesión así ya que la sufrí en carne propia y me hizo abandonar la práctica del rugby. Rápidamente la Superliga se prendió en el justo homenaje y reconocimiento para este gran tipo que además era un muy buen jugador de fútbol en su puesto (en su época fue el mejor líbero que hubo ya que conocía todos los movimientos y secretos del puesto como pocos, sólo lo superó Juan Simón en el mundial 90 por su extraordinaria velocidad) y se tomó como referencia su lesión en esa final para poder armar un original y emocionante homenaje  cuando no quiso salir (el doctor Madero le avisó a Bilardo que lo cambie y el Tata no quiso ser reemplazado) y decidió jugar el tiempo restante con el dedo pulgar dentro de la camiseta rota para inmovilizar el brazo y el hombro. En los doce partidos de este fin de semana de la Superliga hubo una muestra de respeto y agradecimiento increíbles hacia la figura del Tata ya que este homenaje fue respetado por todas las hinchadas que no se olvidaron del gesto de grandeza del hombre de Ranchos. Las personas más afectadas fueron quienes hoy en día tienen más de cuarenta años y pudieron ver en directo ese épico partido donde pasó de todo y en el cual Brown fue una de las figuras. Gracias Superliga por el homenaje a este gladiador y a vos Tata, gracias por todo lo que demostraste en el Estudiantes del 82-83 y en la selección. ¡Buen viaje donde quieras que estés!