Eliminatorias: crónica de un choreo a mano armada

Argentina enfrentó en La Bombonera a Paraguay por las eliminatorias para Qatar 2022 y fue notoriamente perjudicaba por el árbitro brasileño Rafael Claus. Ah, el doparti terminó 1-1. Ángel Romero debió irse expulsado por un rodillazo criminal a Exequiel Palacios.

Con VAR. Sin VAR. Con público. Sin público. Con agua, con sol, a la luz del día o a la luz de la luna. En las circunstancias que se te ocurran. Cuando un árbitro no es ecuánime en sus fallos y cobra o favorece todo para un solo lado comienzan las sospechas, las dudas y las puteadas. Porque un colegiado se puede equivocar pero que todas sean para el mismo lado es como mínimo irritante. Y lo sucedido entre Argentina y Paraguay por las eliminatorias sudamericanas encaja perfectamente con esta descripción. Lo peor de todo es que lo dije hace más de un año atrás en esta nota. Es duro comenzar hablando de la actuación del juez y no del juego pero la Conmebol debe unificar criterios de una buena vez.

Para alejar cualquier tipo de sospechas la Conmebol primero debe unificar criterios en Sudamérica. No puede ser que Claus no le haya dado una falta a Messi y si haya cobrado ese ¿penal? de Martínez Quarta. Seriedad muchachos porque si actúan si los jueces actúan de esta manera los jugadores malaleche se sienten con la impunidad necesaria para seguir golpeando o fingiendo. Es un tema delicado que debería resolverse a la brevedad para que todos hablemos del juego y no del árbitro o el VAR.

Toda la plasticidad de Leo, Gio Lo Celso y Leandro Paredes lo miran embobados.

Argentina sale dormida a la cancha

Durante horas se debatió sobre la posición que ocuparía Nicolás González en reemplazo de Nicolás Tagliafico y cuando el equipo saltó a la cancha y se paró como 3 algunos se sorprendieron. El tipo juega de extremo en Alemania pero no tuvo ningún problema en retroceder cuarenta metros. Lo importante es jugar, esa es la actitud. Claro que la gran cantidad de bajas obligaron a Lionel Scaloni a cranear los reemplazantes sin tocar demasiado al equipo que ganó en la altura de La Paz. Una solución de emergencia fue hacer jugar a Lucas Martínez Quarta cuando aún no se le habían disipado los efectos del jet lag.

Argentina salió decidida a ganar este partido para seguir siendo puntero de las eliminatorias pero enfrente se encontró con un equipo inteligente, decidido, combativo y hasta un poco malaleche para jugar. Y un árbitro permisivo con los players guaraníes… Primero Messi encara a su marcador y recibe una falta pero Claus decide rendirle honores a Pancho Lamolina con su inefable e inolvidable siga siga. Un rato más tarde decide cobrar un insólito penal de Lucas Martínez Quarta sobre Miguel Almirón (el paraguayo busca el contacto y se le tira encima al jugador de la Fiore) que el homicida Ángel Romero cambió por gol. Ojo que en el VAR también se hicieron los dobolus con la invasión por parte de un jugador paraguayo cuando Romero iba a ejecutar el penal…

Y unos minutos más tarde llegó el intento de asesinato del jugador de San Lorenzo sobre Exequiel Palacios que el árbitro ignoró olímpicamente. Ir a buscar en el aire a un rival que está de espaldas con las dos rodillas levantadas y el brazo extendido es una tremenda hijaputez que merece roja directa. El VAR revisó la jugada y no informó al juez ninguna irregularidad (¿buscaban sangre o algo así?) y el juego siguió como si nada. Romero ya quebró a un compañero en las prácticas mirá si no va a hacerlo en un partido oficial… Las eliminatorias nunca son fáciles para Argentina…

Lautaro Martínez tuvo un encuentro áspero y difícil con sus marcadores.

Gio cambia todo

La salida de Palacios (tiene una fractura de apófisis transversas de columna lumbar) terminó torciendo el desarrollo a favor del equipo dirigido por Lionel Scaloni. Porque la entrada de Giovanni Lo Celso hizo que Argentina se tranquilizara y comience a manejar la bocha unos cuantos metros más arriba. Y así fueron llegando la confianza en el juego y las oportunidades hasta que se hizo algo de justicia y el representativo nacional pudo empatar el áspero match.

Corner desde la izquierda ejecutado magníficamente por Gio Lo Celso sobre el borde del área chica para que irrumpa el debutante Nicolás González y le aplique un tremendo frentazo para poner las cosas 1-1 y que haya un poco más de justicia.

Lucas Ocampos no gravitó mientras que Ángel Romera tuvo una actitud criminal con Exequiel Palacios.

Segunda parte, otro equipo

Argentina salió decidida a liquidar el pleito en el segundo tiempo para seguir encaramada a lo más alto de la tabla de posiciones de las eliminatorias. Tuvo la pelota, creó chances pero no pudo concretar. Paraguay no pasaba la mitad de cancha y Franco Armani tuvo una noche tranquila. Franco atajó como un arquero de selección ya que no se equivocó nunca y estuvo sobrio. Para ser más intenso en ofensiva Scaloni corrió de banda a un inexpresivo Lucas Ocampos así el carril izquierdo le quedaba libra a Nicolás González para llegar hasta el fondo. Ese movimiento más el adelantamiento de Rodrigo De Paul (fue a buscar justicia por mano propia contra Romero y terminó con una amarilla) y la asociación entre Leo y Gio inclinaron la cancha hacia el arco de Antony Silva. Lo tuvo Leo con un precioso tiro libre que el arquero paraguayo mandó al corner.

Hasta que a los 57 el VAR dijo presente nuevamente. Sí, fue foul de Nico González cuando recupera la pelota pero el reglamento respecto al uso del VAR es claro: sólo se aplica en acción directa de gol. Y acá no pasó eso sino que se lateralizó el juego hasta que llegó la definición de Messi. Era gol un perfectamente válido para nuestra selección. Distinto era si Nico recuperaba la pelota y tiraba un centro al área que terminaba en gol, ahí si valía usar el VAR. El VAR es confuso desde la redacción de sus reglas. Cuanto tiene el fútbol por aprender del rugby

Claro que en el medio hubo una jugada polémica para Paraguay (la única de la noche) y que el VAR determinó que no era penal ya que la pelota le había rebotado tras un rechazo. Argentina se fue desdibujando y decidió bajar la persiana hasta que el impresentable Rafael Claus decidió terminar con la clase en vivo y en directo sobre como no dirigir un partido de fútbol

Nicolás González debutó en las eliminatorias y se dio el gusto de marcar el gol del empate para Argentina.

Hay que mirar para delante

Lo peor que pueden hacer Lionel Scaloni y sus players es quedarse enganchados en este partido. Hay que dar vuelta la página y pensar en el partido con Perú y que el presidente de la AFA Claudio Tapia haga los reclamos correspondientes para que no le vuelva a suceder esto a la selección. En cuanto al fútbol se puede jugar mejor o peor pero la buena noticia es que este equipo no se entrega. Y eso es demasiado en estos tiempos.

Fotos: Prensa AFA y Conmebol

Gonzalo Ferrer

Periodista tucumano viviendo en Rosario. D10S, Ferrari, Queen, el Pato, el Matador y Su Majestad en el orden que quieras. Rock, mucho rock.

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