martes 21 enero 2020

En pie de guerra…

wilson - En pie de guerra...

La AFA y la Superliga nuevamente van por caminos diferentes con el tema Huracán. ¿Los clubes deberían ser sociedades anónimas o seguir como asociaciones civiles sin fines de lucro? La eterna polémica que alguna vez debería ser zanjada.

Una nueva desprolijidad asoma en el balonpié argento por la recurrente guerra que hay entre la AFA y la Superliga y en esta oportunidad Huracán quedó en el medio (deliberadamente) ya que según el reglamento de la Superliga el club de Parque Patricios no puede incorporar jugadores por el incumplimiento en el pago de Julio Garro a Godoy Cruz (todos los clubes estarían suspendidos si aplicasen el reglamento por igual…) pero la entidad rectora del fútbol vernáculo (la AFA) sí autorizó al club de Buenos Aires a sumar jugadores. Lo hizo mediante un comunicado en su página web que voló más rápido que Lewis Hamilton a su sexto título ya que fue levantado inmediatamente. Esta escalada no denota otra cosa más que el intento de la AFA por recuperar el terreno perdido frente a la Superliga comandada por Mariano Elizondo desde el 2017 y que claramente no es un sistema para nuestro país como ya lo expliqué claramente.
La Superliga, tal como fue concebida, solamente es un refugio para que los denominados cinco grandes de Buenos Aires puedan obtener mayores ventajas económicas y deportivas sobre el resto bajo una pátina de modernidad. Ojo que esto fue avalado por los clubes en su momento pensando que tendrían una porción mayor de la torta pero los porcentajes siguen siendo los mismos y por el gobierno anterior que vio en la creación de este ente un avance para llegar al objetivo de máxima: las SAD (sociedades anónimas deportivas) para que entre pocas personas (todos ya nos imaginamos quienes son) destrocen a los clubes maximizando ganancias. ¿Cómo? El fútbol banca muchos deportes amateurs de las entidades que participan en primera y en el caso de dar un paso adelante con las sociedades anónimas (en este momento no creo que ocurra por el reciente cambio de gobierno ya que este tiene una visión muy distinta respecto al anterior en este tema y los chicos de la AFA son expertos en acomodarse al poder político de turno), éstas exprimirían al fútbol para maximizar ganancias y dejarían a los otros deportes a la intemperie y sin fondos para sostener las actividades extrafutbolísticas. En clubes como Vélez, Rosario Central, San Lorenzo, Newells o Lanús eso significaría dejar a muchos chicos sin la posibilidad de estar contenidos en un club. Y éstos cumplen, también, una función social por si alguien lo había olvidado.
Esta definición es impostergable para el futuro de nuestro fútbol ya que tener una entidad como la Superliga no tiene sustento ni sentido alguno y creo que en los próximos meses este conflicto irá escalando hasta que, a más tardar antes del inicio de la temporada 2022-23, la entidad presidida por Mariano Elizondo desaparezca. La Superliga parece tener las horas contadas y su desaparición solamente será una acción positiva si es que desde la AFA logran cambiar en serio las estructuras de nuestro fútbol, si no será más de lo mismo y con los ganadores de siempre… 

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