Esto es Central

La certera y contundente frase de Miguel Ángel Russo tiene más vigencia que nunca ya que inesperadamente se produjo la salida de Diego Cocca como DT del canalla y en su lugar asumirá Cristian Kily González. Una apuesta arriesgada que puede salir muy bien como cuando trajeron al Chacho Coudet o muy mal como pasó con Paulo Ferrari.

Rosario Central es un club extraño, no apto para cualquier hincha porque jamás vive en paz. Sus movimientos, acertados en algunos casos y muy reprochables en otros, siempre dejan un tendal de heridos diversos (jugadores y técnicos fundamentalmente) que por algún extraño motivo terminan quedando fuera de la institución por más que su trabajo haya sido impecable. Le pasó a Miguel Ángel Russo en 2014 y le acaba de suceder a Diego Cocca. El ahora ex DT tuvo como misión exclusiva salvar al canalla del descenso. Le costó muchísimo salir de esa zona pero de a poco y con mucha persistencia lo logró. Para ello fue fundamental la campaña como local. Y muy poca gente cree que era el momento de dar otro volantazo para buscar otro DT.

Los ojos de todo Rosario se posaron en la figura de Cristian González apenas se confirmó la salida de Diego Cocca como DT del canalla ya que quienes habitamos en la ciudad del río marrón sabemos de las ganas del Kily de ser el técnico de la primera del club de Arroyito y que manifestaba en cuanta ocasión hubiera aunque respetando a quienes trabajaban por encima de él. Seamos sinceros, Cocca hizo demasiado con un plantel extremadamente irregular ya que tenía un rendimiento de campeón como local pero de visitante parecía un equipo descendido. Esa irregularidad sumada a las partidas del Colo Gil, Nahuel Lucero y Miguel Barbieri durante el receso veraniego resintieron toda la estructura y le quitaron las altísimas chances que tenía ese equipo de pelear por el título mientras lentamente se iba olvidando del descenso.

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Resultados de la encuesta hecha hace unos días atrás en nuestro Twitter.

En este preciso momento la moneda está girando en el aire mientras el hincha canalla mira impávido de que lado cae. Esa es la sensación con el Kily porque esta comisión directiva tiene ejemplos de todos los colores y contrapuestos entre sí al respecto. A fines del 2014 cuando recién habían asumido la conducción del club le dieron pista a un histórico como Miguelito Russo e hicieron una gran apuesta (en realidad fue un salto al vacío desde un acantilado) con Eduardo Germán Coudet que no poseía ninguna aptitud conocida para el cargo salvo su diploma de DT, el conocimiento del club y su condición de ídolo para capear cualquier tormenta.

El resto de la historia es conocido: tercero a cinco puntos del campeón Boca Juniors en el Torneo de Primera División 2015, dos finales perdidas (robadas) de la Copa Argentina (2015 y 2016) frente a Boca Juniors y River Plate respectivamente y cuartos de final de la Copa Libertadores 2016 donde estuvo a tres minutos de pasar a semifinales cuando cayó ante el el campeón de esa edición Atlético Nacional en Medellín. El Chacho supo capitalizar todos esos momentos y su carrera como DT va en ascenso aunque sabe que en algún momento volverá a su viejo amor. Este es el ejemplo bueno.

Paulo Ferrari se había retirado hacía pocos meses atrás cuando le llegó la oportunidad de su vida, ser el técnico de la primera del club que lo vio nacer. Llegó al cargo para reemplazar, nada más y nada menos, que a Edgardo Bauza que venía de sacar campeón al club luego de veintitrés años pero que no le encontraba la vuelta al equipo (que raro es salir campeón y no encontrar el equipo, only in Central) y duró apenas un puñado de encuentros hasta que la CD se puso las pilas y trajo a Cocca. En este caso la apuesta tuvo un resultado espantoso y apenas unos días después hubo que salir a buscar a otro DT.

¿Dónde se encuentra parado el Kily respecto a estos dos ejemplos? Cristian González es el técnico de la reserva desde hace un par de temporadas y los dirigentes ven en él una buena oportunidad para que tome las riendas del plantel profesional en este momento de transición ya que no habrá descensos hasta fines del 2022 y ese es un hándicap importante para utilizar jugadores juveniles y así volver a ser un club vendedor. Todos estos movimientos son para reducir el nivel de gastos que implica tener un plantel competitivo y oneroso.

Este desafío puede salir bien si es que González refuerza su equipo de trabajo con gente idónea y por eso está en la búsqueda de un nuevo ayudante de campo y un preparador físico (para el puesto de PF principal se menciona a Guillermo Cinquetti, quien trabajó muchos años con Russo o a Ernesto Colman que ya estuvo con el Chacho en Arroyito) que apuntalen las tareas de Diego Ordoñez y Damián Hernández. Por más conocimiento que tenga del plantel y los juveniles no deja de ser otra apuesta de la CD (¿cuántas hicieron desde el 2014?) aunque sin peligro aparente por ahora debido a la anulación de los descensos que regirá por dos temporadas pero no olvidemos que estos puntos ganados o perdidos suman para el promedio del 2022 y lo que ahora son esperanzas puede transformarse en un nuevo infierno como en el 2010. A partir de la confirmación del Kily como DT lo apoyaremos pero siempre sin olvidar que Central no puede permitirse más errores ni pasos en falso.

Foto: gentileza Rosario Central

Gonzalo Ferrer

Periodista, ex rugbier. D10S, Ferrari, Queen, el Pato y Su Majestad en cualquier orden. Rock, literatura, cine. Entusiasta de casi todo deporte que se juegue con una pelota. Nieto de quien armó el plan para ganar México 86.