Ferrari versus Vettel o el bullying más absurdo de todos

Desde que el 12 de mayo pasado se conoció la salida de Sebastian Vettel de la Scuderia sabíamos que muchas puertas se iban a cerrar dentro de Maranello para el piloto alemán pero la relación profesional se convirtió en autodestructiva para ambas partes. Ferrari debería tener un acto de grandeza y rescindir el contrato ya mismo para abandonar esta relación tóxica o darle el mismo auto que a Leclerc y el apoyo del equipo.

Sin la comunicación adecuada todo se hace más difícil en la vida desde la perspectiva que queramos mirarlo: familia, amigos, estudio o trabajo se complican si no hay cierta fluidez comunicativa. Imaginate eso en un equipo top de la Fórmula 1 como lo es Ferrari con respecto a Sebastian Vettel ya que le vedaron el acceso al mismo auto que tiene Charles Leclerc porque no quieren que vean sus desarrollos para el 2021 teniendo en cuenta que prácticamente se usarán los mismos coches. Entonces para salvaguardar esos secretos no tienen mejor idea que dispararse un tiro en el pie todos los días. Porque esta decisión de Ferrari lleva a que estén compitiendo con un solo auto en todos los grandes premios y si Charles manifiesta problemas recién se acuerdan de la existencia de Seb tal como sucedió en el Gran Premio de España.

Así de solo se siente Seb en los boxes.

Esta lucha absurda esconde desde ribetes económicos hasta la fuga de datos que Ferrari quiere impedir para que no se repita un nuevo James Allison en Maranello pasando por errores en la comunicación y en la estrategia de carrera.

En cuanto a lo económico porque Vettel no quiere resignar su contrato (lo cual está muy bien) ni la Scuderia quiere poner lo que resta del mismo sin una contraprestación a cambio y entonces apuesta a este desgaste absurdo que perjudica a todos para que Seb rescinda el vínculo unilateralmente y así ahorrarse la indemnización que debe ser bastante jugosa atendiendo que la última renovación fue de cien millones de dólares por tres años. Ese es unos de los grandes derivados del cambio de paradigma que sufrió el equipo italiano en los últimos años.

Ferrari pasó de ser un equipo de Fórmula 1 que construía coches para ganar dinero y poder competir a una fábrica de superdeportivos lujosos para jeques árabes de billetera abultada que compite en la Fórmula 1. Un sutil cambio de paradigma que le hizo perder su su enfoque y su esencia. Y mientras el equipo de Fórmula 1 sea manejado por John Elkann y Louis Camilleri nada de esto va a cambiar porque están más enfocados en vender sus últimas creaciones a jeques árabes de abultada billetera que a resolver la crisis del equipo y transformarlo nuevamente en ganador.

Hablando de soledad…

En cuanto a lo técnico el miedo dentro del equipo a que haya una nueva fuga de datos como pasó con James Allison, Aldo Costa y el informante del motorgate es inmenso y por ello quieren minimizar los daños de todas las formas posibles. Esa es la razón por la cual el desarrollo del auto de Vettel solamente está enfocado en algunas cuestiones aerodinámicas y poco más que eso sin ninguna injerencia del piloto en el desarrollo del mismo.

Desde ese punto de vista se puede llegar a entender la decisión del equipo italiano pero las aristas negativas de dicha determinación le ganan por goleada a los supuestos beneficios. ¿No hubiese sido más conveniente en términos de imagen y recursos utilizados haberle rescindido el contrato a Seb y reemplazarlo por Kimi Raikkonen este año? Esa decisión habría costado unos treinta y tres millones de dólares pero el clima de trabajo sería otro ya que no estarían pensando en como complicarle la vida a uno de sus pilotos en todas las carreras para beneficiar a otro. Recordemos que en la Fórmula 1 ambos coches pueden puntuar…

No veo ningún beneficio en mantener a Vettel en las actuales condiciones. Una solución lógica e interesante sería darle el mismo coche que a Charles aunque solamente Sebastian tenga participación en la puesta a punto en los diferentes circuitos y nada más.

En España el equipo se acordó de él cuando abandonó Charles.

El tercer punto de esta interminable saga (¿cuántas notas ya escribí sobre esto?) es el maltrato liso y llano que sufre Vettel los fines de semana que hay carrera y que quedó evidenciado cada vez que lo paran en boxes para que no supere a Leclerc, cuando él mismo le dice a sus ingenieros que cubiertas deben ponerle, cuando trata de arreglar la pedalera del auto en boxes, cuando mira como cae aceite del motor de su espantosa SF995 (la SF1000 la usa Leclerc) o cuando les dice una estrategia y desde el box le sugieren lo mismo diez vueltas más tarde.

Ya es hora que en el equipo se pongan los pantalones largos y tomen decisiones coherentes respecto a la actualidad de Vettel. O lo mandan a su casa o le dan un auto decente para que sume puntos para el equipo, el resto es producto de las mentes afiebradas que hoy mandan en Maranello…

Fotos: gentileza Scuderia Ferrari

Gonzalo Ferrer

Periodista tucumano viviendo en Rosario. D10S, Ferrari, Queen, el Pato, el Matador y Su Majestad en el orden que quieras. Rock, mucho rock.

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