Fito, un 5 hecho a la medida de Central.

Fabián Rinaudo está cumpliendo una destacada campaña en el conjunto de Arroyito desde que llegó a principios del 2019. Corte, quite, ubicación y entrega al servicio del equipo por parte de unos de los mejores volantes centrales de la actualidad y que es uno de los grandes responsables del momento que vive el club rosarino.

Fito, quien hizo inferiores en el canalla y vaya uno a saber la razón por la cual le dieron el raje en su momento, fue incorporado al conjunto rosarino a fines de diciembre del 2018 cuando venía de perder la final de la Copa Argentina con Gimnasia y Esgrima La Plata frente a su actual club y éste se preparaba bajo el mando del inefable Edgardo Patón Bauza para jugar la Copa Libertadores 2019. Sabemos como terminó este desastre: se fue el Patón en medio de fuertes acusaciones a la dirigencia de turno (los acusó de no saber nada de fútbol), lo reemplazó el recién retirado Paulo Ferrari quien no llegó al mes en el cargo (en su debut como DT del canalla su equipo fue eliminado por el ignoto Sol de Mayo de Río Negro por penales en la Copa Argentina) y luego, en un movimiento desesperado de los dirigentes, llegó Diego Martín Cocca para hacerse cargo de la dirección técnica de la acadé ante el recelo de la parcialidad auriazul que sólo veía a un DT que no cumplía los requisitos para sentarse en el banco que usaron El Feo Labruna, Carlos Timoteo Griguol, Ángel Tulio Zof, Miguel Ángel Russo y Eduardo Bauza.

Con Diego Cocca en el banco de suplentes se asentó definitivamente en el puesto y en el presente torneo de la Superliga 19-20 tuvo grandes rendimientos que lo catapultaron a ser unos de los baluartes del club de Arroyito junto a Jeremías Ledesma, Javier Novaretti y Ciro Rius. Nada es casualidad reza El rito de Soda Stereo y es perfectamente aplicable en este caso ya que luego del período de adaptación (en el cual ya se notaban sus cualidades) explotó de manera exponencial convirtiéndose en el eje y en el termómetro de la mitad de cancha canalla. En más de una ocasión debe batallar en inferioridad numérica frente a sus adversarios pero se las ingenia, en base a su ubicación dentro del terreno de juego, para salir airoso ya que los otros players que generalmente lo acompañan (Ciro Rius, Pedro Ojeda, Lucas Gamba, o Diego Zabala) no sienten la marca y sólo se limitan a cubrir espacios en retroceso ya que todos tienen características ofensivas y se sienten, más allá de su obediencia táctica, un poco incómodos a la hora de defender.

También hay que remarcar que rinde mejor jugando solo que completando un doble 5 (otro invento espantoso del fútbol moderno) con otro compañero. Y a Central le rinde mucho cuando se para por delante de los centrales pero por detrás del resto de los volantes porque en esa franja de unos veinte metros de largo por 70 de ancho se siente en su salsa ya que sabe (cuan importante es lo mental en un deportista…) que es invencible por la confianza que le transmite su DT. Otro aspecto para tomar nota es que se convirtió en un líder positivo para el plantel y eso se debe a la fuerte personalidad mostrada dentro de la cancha (cuando Central fue vapuleado en el inclasificable match frente a Independiente él seguía corriendo, metiendo y corrigiendo a sus compañeros como si nada) y que aflora en todo momento. Si Rosario Central finalmente se salva del descenso (es bastante probable que así ocurra por la ventaja que tiene sobre Gimnasia, Patronato y Colón) y clasifica a alguna copa Fito será uno de los responsables y por ello es uno de los jugadores que más debería cuidar la dirigencia si es que quieren mantener un equipo competitivo. A veces los caminos en la vida se cruzan un poco más tarde de lo esperado… Llegó (¿o volvió?) grande al club pero desde que se probó la camiseta del canalla parecen hechos el uno para el otro…

Foto: gentileza Rosario Central

Gonzalo Ferrer

Periodista, ex rugbier. D10S, Ferrari, Queen y Su Majestad en ese orden. Rock, literatura, cine. Entusiasta de casi todo deporte que se juegue con una pelota. Nieto de quien armó el plan para ganar México 86.