La Academia se durmió una siesta santiagueña.

¿Qué pasó? Central Córdoba de Santiago del Estero recibió al último campeón del fútbol argentino en un partido concerniente a la cuarta fecha del campeonato de la Superliga ante un marco desbordante de público y en una tarde de mucho calor de este invierno santiagueño.
El trámite: el primer tiempo fue parejo con Racing teniendo la posesión de la pelota por bastante tiempo pero sin inquietar al Ruso Rodríguez y jugando siempre al mismo ritmo mientras que el local tuvo dos chances, la más importante fue la jugada que terminó con la mano de Orban que para mí fue penal en una acción muy rápida donde el defensor deja el brazo quieto y despegado del cuerpo. Era penal para CC.
En el inicio de la segunda etapa, Solari se erró un gol solito debajo del arco para la Academia y luego los locales tuvieron unas chances más en una etapa que resultó ser más entretenida que la primera y con varias situaciones de gol en ambos arcos. Lentamente fue cayendo el telón con un expulsado por lado (Zaracho en la academia y Vera Oviedo en el local) y con ocasiones de gol desperdiciadas por ambos.
Lo mejor: el segundo tiempo ya que tuvo muchas llegadas pero no pudieron romper el cero.
Lo peor: la lesión de Augusto Solari ya que aparentemente es una lesión de ligamentos en la rodilla. Esperemos los resultados de los estudios y desde acá le mandamos fuerzas para que se recupere lo más rápido posible.
El héroe: el arquero de Racing, Gabriel Arias que tuvo varias tapadas fenomenales para sostener el resultado.

El villano: el árbitro Mauro Vigliano por el penal no cobrado a favor de los santiagueños.
La figurita: Nery Domínguez porque jugó como zaguero central y no de volante como es su puesto habitual, marcó muy bien y salió jugando siempre. Como plus, oredenó y mando en toda la defensa.
La perlita: hoy se lleva el premio el hincha de Central Córdoba que pidió el VAR en la jugada del penal de Lucas Orban. Desopilante.
Conclusión: Fue un justo empate ya que Racing estuvo dormido en el primer tiempo y su posesión de la pelota fue totalmente intrascendente mientras que CC no  supo como llegar al gol en ese lapso y no sufrió nunca el partido. La segunda parte también fue pareja pero pudieron jugar más los dos equipos y erraron varios goles. El Chacho se va preocupado por el funcionamiento de su equipo (es el último campeón y aún no ganó en la Superliga) mientras que el Sapito Coleoni disfruta del buen andar de sus dirigidos en este campeonato.