La suerte vive en Brackley.

¿Qué pasó?
Se corrió en la ciudad de Sochi, ubicada a orillas del Mar negro, la decimosexta carrera de la temporada 2019 de Fórmula 1 ante una multitud y con  previsiones meteorológicas totalmente distintas a las anunciadas durante la semana ya que la lluvia brilló por su ausencia y el clima ayudó con una jornada agradable.

La carrera.
La recta principal tiene 900 metros de largo hasta llegar a la primer curva y Sebastian Vettel  se aprovechó de eso para superar a Lewis Hamilton primero y a Charles Leclerc antes de la mencionada curva para así liderar la competencia durante veintisiete vueltas hasta que luego de su parada en boxes en la vuelta 27 se quedó tirado a un costado de la pista porque falló el MGU-K de su unidad de potencia y le dejó, sin querer, el triunfo servido al inglés Lewis Halmilton. ¿Qué ocurrió en esas primeras vueltas? Lo más interesante pasó primero por la entrada del safety car en la vuelta 1, el arranque en falso de Kimi  Raikkonen que le costó un Drive Trough y luego por el lado de la radio del equipo Ferrari y sus dos pilotos ya que en el afán de cubrirse de Hamilton, Vettel se le estaba escapando demasiado a su compañero de equipo, quien protestaba por la radio del momento que estaba viviendo y desde el box primero le dijeron que Vettel lo iba a dejar pasar pero luego lo reconsideraron ya que Hamilton se iba a acercar demasiado al alemán y podía perder el puesto. Todo iba según lo planeado (apenas habían perdido rendimiento las gomas blandas de ambas Ferrari) cuando la suerte, jugó una vez más, para los alemanes de Brackley: en la vuelta 23 entra Leclerc en boxes y pone cubiertas medias y empieza a volar sobre suelo ruso achicando notablemente las diferencias con Sebastian que al hacer su parada y  salir de boxes  se queda a los quinientos metros de la salida de boxes por el problema descrito más arriba y entra en acción el virtual safety car enlenteciendo la velocidad de todos sacando provecho Hamilton que aún no había entrado en boxes para hacerlo en ese momento y salir por delante del piloto monegasco  con unos seis segundos de ventaja que se esfumaron cuando George Rusell siguió de largo en la T8 y tuvo que entrar el safety car y Leclerc demoró una vuelta más en entrar en boxes a cambiar los neumáticos medios por blandos otra vez y así ir a la caza de las dos flecha de plata pero eso no ocurrió nunca ya que luego de perseguir durante algunas vueltas a Valtteri Bottas decidió conformarse con el tercer puesto en carrera que le permitió escalar al tercer puesto en el mundial de pilotos desplazando a Max Verstappen y quedar por detrás detrás de Lewis y Valtteri.

Lo mejor.
El espectáculo que ofreció Sebastian Vettel durante las veintisiete vueltas que fue líder con una conducción magnífica, Seb volvió a ser el piloto de antes y celebramos su regreso desde lo mental porque aún puede dar mucho más al equipo Ferrari. 

Lo peor.
Los cinco autos que no pudieron terminar la carrera por diferentes razones siendo ellos Romain Grosjean , Daniel Ricciardo, Sebastian Vettel, George Rusell y Robert Kubica. Una tasa de abandonos altísima para lo que ofrece la Fórmula 1 de hoy en día y que no deja de sorprender. 

El héroe.
Lewis Hamilton ya que pacientemente construyó la victoria que lo deja a un pasito de la obtención de un nuevo título. Fue muy vivo para mantener la calma y atacar cuando se le abrió la oportunidad por el virtual safety car y desde allí construir el tan necesario triunfo. 

El villano.
La MGU-K de Sebastian Vettel ya que el piloto alemán venía punteando y al salir de boxes lo dejó tirado haciéndole perder al alemán una buena oportunidad de luchar por la victoria en un circuito que no era el ideal para la casa de Maranello. 

La figurita.
Sebastian Vettel porque dio una clase de manejo magistral que incluyeron varios récords de vuelta y de no haber mediado el inconveniente en la MGU-K de su motor hubiese luchado hasta el final por la victoria. Celebramos porque Sebastian está de nuevo liderando al equipo. 

La perlita.
El sandwich que hicieron los dos Haas (Kevin Magnussen y Romain Grosjean) con el Alfa Romeo de Antonio Giovinazzi, fue insólito ver desde la cámara onboard como encerraron al piloto italiano los dos muchachotes del equipo norteamericano que no se achican ante nada y ante nadie.

Conclusión.

En la previa de este gran premio no se sabía cuanto podían a llegar a rendir las Ferrari pero las dudas se fueron despejando a partir de las tandas de entrenamientos libres y en la clasificación ya que tuvieron un andar veloz y fueron serios candidatos a la victoria que por una mezcla de mala suerte y algún pequeño error estratégico se les escapó por muy poco. Sigo insistiendo que la SF90 es un fracaso ya que regaló la primera mitad del año pero Mattia Binotto y su equipo pudieron entender mejor al coche para seguir con el desarrollo y desde el regreso de las vacaciones de verano europeas son un auténtico misil tierra-tierra que volvió al juego para quedarse y dar pelea.