La última epopeya, parte 1

El mundial de Italia 90 fue el peor jugado de la historia y por ello derivó en cambios por parte de la FIFA. En cuanto a las emociones, los argentinos vivimos un mes arriba de una montaña rusa ya que pasábamos de la felicidad a la angustia en cuestión de segundos. La aparición del Vasco Goycochea. El tobillo imposible de D10S. A este equipo le faltaba juego pero le sobró alma.

El equipo preciso y aceitado de México 86 se había deshilachado y Argentina navegaba a principios de 1990 en un mar de dudas respecto a la conformación del plantel que iba a defender el título brillantemente obtenido cuatro años atrás en el estadio Azteca. No estaban ni José Luis Brown, ni José Luis Cuciuffo, ni Jorge Valdano (se había retirado) entre otros notables que fueron reemplazados por Juan Simón, José Tiburcio Serrizuela y Abel Balbo. Maradona, Ruggeri y Burruchaga llegaron con una mezcla de extenuación y lesiones que les impedia jugar normalmente. El cerebro del equipo en el mediocampo era José Basualdo y la gran esperanza argenta un tal Claudio Paul Caniggia.

El debut con Camerún no pudo ser peor ya que el equipo jugó muy mal, estuvo nervioso por la permisividad del árbitro francés Michel Vautrot (ya hablaremos de él en el partido frente a Italia) quien dejó pegar a Camerún de una inconcebible y a quienes solamente sancionaría sobre el final del partido.

Diego trata de escapar a la marca de Benjamin Masing que más tarde se iría expulsado mientras que D10S tuvo un debut discreto en el cual soportó muchisímos golpes arteros.

Carlos Bilardo mandó en ese primer encuentro a Claudio Paul Caniggia al banco pero corrigió su doble error (el otro fue jugar contra Camerún con ¡cinco defensores!) en el entretiempo. Caniggia en un rato hizo expulsar a André Kana-Biyik primero y a Benjamin Massing más tarde pero ni así el equipo argentino pudo emparejar el resultado. Primer partido del mundial y Argentina ya estaba en problemas…

Nadie entendía porqué Ricardo Giusti y el Vasco Olarticoechea no estuvieron presentes en este primer encuentro. Y ni hablar de Néstor Lorenzo, Roberto Sensini y Néstor Fabbri que si bien eran jugadores aguerridos no les daba el piné para integrar una selección argentina en un mundial. En fin, misterios de la vida… El gol de Camerún fue otra obra maestra del terror a cargo de Nery Pumpido a quien se le escapó una pelota facilísima de controlar tras un cabezazo forzado de Francois Omam-Biyik mientras la Tota Fabbri era un espectador de lujo que no atinó a molestar ni siquiera un poquito al jugador africano. Vergonzoso 0-1 abajo y arranque más que complicado para defender el título del 86…

Rusia era la próxima estación y una nueva derrota podía dejar a los campeones del mundo fuera del mundial. Lo bueno es que este encuentro se jugó en el templo de D10S, el estadio San Paolo de Nápoles y el doctor dispuso de varios cambios e ingresaron Pedro Monzón (otro jugador que jamás debió jugar un mundial), José Serrizuela, Jorge Olarticoechea, Pedro Troglio y Claudio Caniggia. Arafue Ruggeri, Lorenzo, Sensini, Fabbri y Balbo. Cambio de esquema para jugar con seis volantes de gran movilidad y un punta.

Nery Alberto Pumpido yace en el piso luego del choque con Olarticoechea que lo sacará del mundial. Comenzaba la era Goycochea.

El comienzo fue muy complicado ya que antes de los diez minutos de partido el arquero Nery Pumpido chocó involuntariamente con el Vasco Olarticoechea y terminó con una fractura de tibia y peroné que lo dejaron fuera del mundial. Claro que no sabíamos ni imaginábamos que Sergio Goycoechea sería determinante para avanzar en este campeonato. Así como el Pato Fillol (en ese momento daba cátedra en el arco de Vélez con ¡40 años!) fue determinante para ganar en el 78 en este caso lo fue el hombre oriundo de Lima. Nery no es de mis arqueros preferidos pero no merecía terminar de esa forma su carrera mundialista.

En la primera acción que debió intervenir Goycochea fue salvado por una alevosa mano de Diego en la línea del arco que no tuvo sanción alguna por parte del juez sueco Erik Fredriksson que estaba a menos de cinco metros de la jugada y sin nada ni nadie que obstaculice su visión. Lisa y llanamente fue un choreo más grande que el de Codesal a nosotros el que sufrieron los rusos.

Sin jugar brillantemente y acomodándose a las circunstancias del partido, la selección comenzó a sacar mínimas diferencias en el juego que se tradujeron rápidamente en el resultado cuando Pedro Troglio apareció en el área como un 9 clásico y con soberbio frentazo puso el 1-0 tras un gran centro de Julio Jorge Olarticoechea (¿qué demonios hacía en el banco en el primer partido?) desde la izquierda.

Los rusos sintieron el golpe y Argentina se sintió cómoda con la ventaja obtenida y así pasaron más de cincuenta minutos cuando Jorge Luis Burruchaga aprovechó un horror de la defensa rusa para poner el 2-0 que traía tranquilidad. Un ataque de Troglio se diluyó por la marca de los europeos pero la pelota pareció entrar en los hongos de un pinball (flipper para los más viejos) y un defensor la jugó hacia atrás, Burru estaba un par de metros adelantado pero al defensor que debía parar la pelota ésta le pasó por debajo de la suela y el 7 argento quedó automáticamente habilitado para sentenciar el doparti con una definición suave al primer palo del arquero Aleksandr Uvarov. Final del encuentro y una preocupación menos por ahora…

La última función de la primera fase era contra Rumania y había que sumar algún punto para clasificar como uno de los mejores terceros. En el primer tiempo Argentina dispuso de varias chances clarísimas de gol desperdiciadas por Caniggia y Burruchaga entre otros. El gol de cabeza a la salida de un corner ejecutado por Maradona de Pedro Damián Monzón trajo alivio pero la alegría duró poco ya que tras una serie de errores defensivos Gavril Balint puso el 1-1. Faltaban más de veinte minutos y el equipo se desmoronó pero terminó clasificando como el mejor tercero y en octavos de final esperaba Brasil…

Gonzalo Ferrer

Periodista tucumano viviendo en Rosario. D10S, Ferrari, Queen, el Pato, el Matador y Su Majestad en el orden que quieras. Rock, mucho rock.

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1 respuesta

  1. domingo 24 mayo 2020

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