¿Lo puede ganar Boca?

En este posteo vamos a analizar las razones por las cuales Boca puede alzarse con el campeonato en estas tres últimas fechas que le quedan a la Superliga 19-20 sin importar que River le lleve tres puntos.

El martes analicé a River y sus chances de ser campeón de esta Superliga 19-20 mientras que hoy haremos lo mismo con el xeneize pero con una pequeña salvedad: los tres puntos de diferencia que tiene el millo y que muy probablemente le jueguen a su favor, no los tendremos en cuenta acá ya que un análisis de ese modo no sería posible así que voy a centrarme en las virtudes del equipo que dirige Miguelito Russo. O sea que lo que haga River es problema de River porque si sos hincha de Boca jamás podrías haber soñado con este presente cuando el equipo estaba tirado dentro de una cancha con miles de errores tácticos que se notaban en un segundo y que encaminaban al equipo a pelear en mitad de tabla.

¿Qué cambió? Primero y fundamental el DT ya que sabemos que se le cumplió el contrato a Gustavo Alfaro pero la nueva dirigencia encabezada por Jorge Ameal, Mario Pergolini y Juan Román Riquelme no quiso renovarle el vínculo al hombre de Rafaela y entonces fueron a buscar a quien fue su candidato desde el primer día: Miguel Ángel Russo, un DT de estirpe ganadora (fue campeón en Chile, ascendió a Estudiantes de La Plata en su momento más oscuro, hizo un trabajo im-pe-ca-ble en Rosario Central en 1997, 2002, 2009 y 2012 en el cual consiguió la vuelta a primera del club de Arroyito) y que es un estudioso del fútbol sumado a que está permanentemente actualizado. Un combo espectacular para tratar de levantar al muerto que dejó Gustavo Alfaro con su estilo timorato y lleno de dudas que se llegó a pasear un domingo por la tarde en el Monumental para conseguir un lastimoso empate frente al rival de toda la vida lo cual fue una afrenta inolvidable para sus hinchas…

El cambio de DT abrió paso a nuevas expectativas y renovó las esperanzas del plantel en cuanto a superar el estigma por los choques coperos frente a River en el 2018 y 2019 aunque la tarea primordial de Russo era reconstruir la confianza interna para salir a dar pelea a sus rivales en la lucha por el título mientras que el resto solamente era yapa. Ese cambio de mentalidad llevó, junto a los entrenamientos y ensayos de rigor, a convertir nuevamente al club de La Ribera en protagonista. Veamos: Carlos Tévez levantó considerablemente su nivel jugando de 9 metido entre los centrales rivales (sabe muy bien cuando bajar unos metros para buscar la pelota y fabricar espacios) pero lo más importante es que ahora se siente uno de los líderes del equipo como no le ocurrió en el proceso anterior. Franco Soldano ahora juega de delantero (el último 9 que recuerdo jugando de 8 es el Negro Enrique en México 86 por insistencia de Bilardo y luego lo hizo en River) sin la obligación de andar persiguiendo rivales, todo un cambio. Ivan Marcone perdió el puesto a manos del colombiano Jorman Campuzano en lo que fue una medida un tanto inesperada pero fue unos de los grandes aciertos de Miguel. La pareja de zagueros centrales levantó muchísimo el nivel y eso se debe a que están más protegidos por la mitad de la cancha aunque Russo tiene un problema con la lesión que sufrió Lisandro López en el partido con Central Córdoba y habrá que ver cuales son las opciones que encuentra el cuerpo técnico xeneize para reemplazarlo. Cuando Marcos Díaz debió ocupar el lugar de Esteban Andrada en el arco lo hizo sin ningún problema mientras Sabandija se recuperaba de su lesión. Y Marcos, desde el arco, inició tres contraataques que terminaron en gol en lo que es otra muestra de confianza por parte del entrenador.

Esta nueva realidad planteada desde el regreso de Russo a la dirección técnica de Boca (no olvidemos que ya fue DT de la institución en el 2007) ayudó a levantar la parte futbolística del plantel ya que si bien conseguía resultados, los jugadores no estaban convencidos de la idea. Y para cambiar ese concepto un técnico debe charlar mucho con sus jugadores y tratar de convencerlos que su idea es la mejor del mundo tal como hizo Miguelito con sus dirigidos. La parte física también se trabajó un poco más y se nota en los movimientos dentro del campo de juego por parte de los players (gracias Coco Basile querido por tu aporte a la cultura) ya que aprietan más arriba cuando les conviene o juegan directamente al contragolpe ofensivo para no complicarse demasiado y esperar el error rival (error al que llevan los mismos jugadores de Boca con la presión que ejercen sobre su oponente para que los cometa) y así sacar sacar ventajas decisisvas en el marcador.

A todo este combo hay que agregarle el inmenso espíritu de lucha y de sacrificio del plantel que saca a relucir en los escasos momentos que no tiene el control del juego. Contra los santiagueños erró dos penales que desmoralizarían a cualquier equipo pero que en el conjunto de La Ribera no hizo mella y siguió batallando para asegurar el resultado.

En resumen, las fortalezas de Boca pasan por la llegada de su nuevo DT, el cambio de mentalidad que éste les impuso que lo llevaron a cambiar la manera de encarar los partidos ya que comenzó a ser protagonista desde el juego luego de una etapa llena de dudas, la renovada puesta a punto física, el afán de superación permanente y un fixture donde, en teoría, no le esperan grandes complicaciones si mantiene el nivel demostrado en este 2020. ¿Le alcanzará? Creo que los tres puntos que tiene River de ventajas son determinantes pero eso no significa que este renovado equipo se rinda así que sus hinchas pueden dormir tranquilos sabiendo que van a dejar todo para tratar de llegar a un desempate, solamente falta un guiño del destino…

Foto: gentileza Boca Juniors

Gonzalo Ferrer

Periodista, ex rugbier. D10S, Ferrari, Queen y Su Majestad en ese orden. Rock, literatura, cine. Entusiasta de casi todo deporte que se juegue con una pelota. Nieto de quien armó el plan para ganar México 86.