Ni John Le Carré se animó a tanto…

Parece que hubo un botonazo en Maranello que le pasó toda la información sobre el motor de la SF90 del año pasado y sus supuestas irregularidades (la FIA no aclaró nada en su comunicado…) a Toto Wolff quien decidió una vendetta por el veto de la Scuderia a su candidatura a laburar en Liberty Media. Ahora pasamos de una novela mexicana a una de espionaje…

Como si todo lo que viene pasando desde la temporada pasada con el affaire Ferrari fuese poco ahora tenemos un par de conjeturas de periodistas italianos muy respetados sobre la presencia de un espía dentro de la estructura de Maranello que le dio toda la información sobre el motor de la SF90 a Toto Wolff y éste se lo pasó a Helmut Marko y a Red Bull para que protesten formalmente ante la FIA así lograban sancionar al equipo italiano y para complicar más las cosas, los siete equipos de la parrilla que usan impulsores Ferrari (Mercedes, Red Bull, McLaren, Williams, Racing Point, Renault y Alpha Tauri) dieron a conocer un comunicado que no es más que una una queja pública ante la FIA ya que pretenden una mayor clarificación al respecto y hasta amenazan con presentar denuncias en los tribunales pertinentes por el «acuerdo privado» al que llegaron la Scuderia y la Federación Internacional del Automóvil. Cuando comenzó todo este problema siempre dije que la respuesta de la entidad madre del automovilismo mundial debía ser clara y contundente para que el clima no se enrarezca en demasía en el paddock pero manejaron tan mal los hechos que todo se les vino en contra y esta reacción de los equipos que firmaron el comunicado preparado por Toto Wolff parece lógica ya que debería haber equidad en el trato hacia todos pero el asunto parece ser que la FIA con todos los inmensos recursos disponibles que posee, no pudo darle la cana al equipo italiano haciendo trampa de forma fehaciente y por ello redactaron ese comunicado tan laxo que en vez de aclarar oscurece…

Leo Turrini, prestigioso periodista italiano muy vinculado a Ferrari, aseguró que alguien desde adentro de la estructura de Maranello le dio la información de estos detalles técnicos totalmente confidenciales sobre las presuntas irregularidades del motor de la SF90 al jefe del equipo Mercedes aunque de momento no se sabe si esta persona aún sigue trabajando para la Scuderia con lo cual hay una delgada línea que separa una denuncia por trampas y robo de información confidencial (¿quién puede asegurar que Mercedes o Red Bull no utilicen esa información para perfeccionar ese sistema y lo use en beneficio propio de manera legal?) de una buchoneada por parte de un empleado infiel. Y creo que la principal razón por la cual la FIA no sancionó a Ferrari es por lo complicado que debe ser este sistema para detectarlo por más que se sepan sus efectos y ellos son una velocidad en recta muy importante y que provendría de un mayor pasaje de combustible que el actual caudalímetro no detecta y por ello este año habrá un segundo caudalímetro manipulado por la FIA.

La FIA no pudo demostrar de manera convincente y pública que Ferrari haya hecho algún tipo de trampas pero llega a un acuerdo privado con el equipo italiano (eso es para sospechar…) y este, para no tener problemas sobre la legalidad de su impulsor, hace un motor totalmente nuevo y los pobres resultados que obtienen en Barcelona (hasta Toto Wolff creyó que los tanos escondían algo que no querían mostrar hasta Australia) lo lleva a declarar a Mattia Binotto que si los resultados no son satisfactorios en las primeras carreras se centrarán exclusivamente en el desarrollo del coche del 2021. Conclusión, nadie sabe donde está parado en este desaguisado ni como actuar y lo único que imagino es que si Ferrari gana algún gran premio esta temporada, las disputas le harán un daño enorme a la credibilidad de la categoría porque el resto de los equipos pedirán explicaciones siempre y con justa razón ya que la tibieza de la FIA con este caso es alarmante…

Foto: gentileza Flickr/imp98

Gonzalo Ferrer

Periodista, ex rugbier. D10S, Ferrari, Queen y Su Majestad en ese orden. Rock, literatura, cine. Entusiasta de casi todo deporte que se juegue con una pelota. Nieto de quien armó el plan para ganar México 86.