No se rinde…

Boca le ganó a Godoy Cruz con un contundente 3-0 que no admite discusión con dos goles del Toto Salvio y el restante de Carlos Tévez. Le costó un poco pero terminó haciendo la diferencia sobre el final cuando los mendocinos se quedaron con diez hombres por la expulsión de Marcelo Herrera.

Este Boca de Miguel Ángel Russo es cosa seria ya que en este 2020 jugó cinco partidos y ganó cuatro con contundencia mientras que empató el restante con Independiente en el arranque oficial de este ciclo metiendo once goles y recibiendo solamente uno solo. Unos números para tener muy en cuenta a la hora de analizar sobre como pasó de ser un equipo lleno de dudas a este otro que supera a sus rivales con claridad.

Salió decidido a marcar el primer gol ante Godoy Cruz lo más rápido posible para meterle presión a River y así poder tranquilizarse antes que los nervios lo invadan porque ya sabemos como se pueden poner de ansiosos los jugadores de cualquier equipo cuando están luchando en una instancia como esta. El tomba pareció dispuesto a ayudar ya que pareció estar desbordado por el marco que ofreció La Bombonera pero, curiosamente, se calmó luego del gol de Carlos Tévez quien pidió que Pol Fernández le juegue rápido un tiro libre (más de uno se habrá acordado cuando Caniggia le pidió a D10S lo mismo contra Nigeria en el mundial 94), avanzó unos metros y le pegó un sablazo que no fue bien dimensionado por el arquero Rodrigo Rey yse terminó incrustando en el arco mendocino. Ventaja paraa el local que empezó a bajar un poco el ritmo mientras que los dirigidos por Mario Sciacqua recién se lograban meter en partido pero sin generar peligro en el arco defendido por Sabandija.

En el segundo tiempo el rumbo del partido cambió drásticamente ya que el ingreso de Juan Brunetta para jugar a espaldas de Jorman Campuzano complicó bastante al xeneize y así Godoy Cruz pudo emparejar el partido y tener chances de poder empatarlo pero que una a una fue desperdiciando (el Morro García tuvo una chance clarísima en la cual la pelota no le bajaba nunca y cuando pudo rematar la pelota rebotó en un rival) hasta que llegó el momento en que se rompió el partido: Marcelo Herrera se lo comió al Apache y le metió un planchazo que lo mandó a las duchas antes de tiempo. Allí Boca retomó el control del partido y en una ráfaga liquidó el pleito con dos goles de Eduardo Salvio: en el primero recibe una asistencia de Carlos Tévez (otra vez fue la gran figura del xeneize) y definió al primer palo de Rodrigo Rey mientras que en el segundo gol de su cuenta personal capturó un remate defectuoso de Wanchope Ábila y le puso cifras finales al marcador.

Inobjetable victoria de un Boca que cada vez va tomando más forma de la mano de Miguelito y que está dispuesto a vender cara su derrota. Lo más saludable, y es lo que debería mirar el hincha, es que el equipo está en un proceso de crecimiento continuo que se nota fecha a fecha y que eso lo va a llevar nuevamente a pelear por títulos en vez de colgarse del travesaño contra su archirrival… ¡Salud, volvió Boca!

Foto: gentileza Boca Juniors

Gonzalo Ferrer

Periodista, ex rugbier. D10S, Ferrari, Queen y Su Majestad en ese orden. Rock, literatura, cine. Entusiasta de casi todo deporte que se juegue con una pelota. Nieto de quien armó el plan para ganar México 86.