Objetivo cumplido y nada más

Boca empató 0-0 en su regreso a La Bombonera con Libertad de Paraguay en un encuentro chato donde lo único que le importaba al xeneize era conseguir el punto que le diera la clasificación a octavos de final. Martín Silva fue la gran figura del encuentro. Define el primer puesto del grupo con Caracas FC.

Este Boca Juniors de Miguel Ángel Russo consiguió el puntito que le faltaba para clasificar a la siguiente ronda de la Copa Libertadores 2020 de una manera un tanto extraña. Lo hizo luego de dominar en el primer tiempo (el arquero Martín Silva fue la gran figura del encuentro, ya hablaré sobre él) aunque no pudo convertir ninguna de las seis situaciones clarísimas que tuvo. El Apache cuando se encuentra motivado es un jugador temible tal como ocurrió en esa primera parte al asociarse permanentemente con Eduardo Toto Salvio y es quien le marca el camino a los compañeros pero en el segundo tiempo Boquita pensó más en el beneficio de no pasar sobresaltos, retrocedió unos metros y fue muy cuidadoso para no pasar grandes sofocones en las cercanías del arco defendido por Esteban Andrada.

El conjunto de La Ribera no la pasó bien los primeros cinco minutos sorprendido por el planteo del equipo paraguayo ya que éste se le plantó bien adelante y para cortar el circuito de juego del local decidió envolver y aislar a Jorman Campuzano para que no pueda conectarse ni con Pol Fernández ni con Carlos Tévez ni con Toto Salvio. Cumplida esa primera parte a medias, porque el Apache y Toto se hicieron un picnic en ese primer tiempo con su juego asociado, comenzó a inquietar a Esteban Andrada quien solamente tuvo una intervención difícil ante un tiro de Adrián Martínez que mandó brillantemente al corner. Cabe destacar que la actitud del conjunto paraguayo fue muy diferente a la que tuvieron en el partido disputado hace dos semanas atrás en Asunción pese a que cambiaron ¡siete hombres! (dos cambios obligados y cinco tácticos) de un partido a otro, a buen entendedor…

Carlitos Tévez jugó un gran primer tiempo, luego se diluyó.

Obando no hizo pie en toda la noche (su acción más notoria fue cuando se acostó detrás de la barrera para hacer la antimessi y que los paraguayos no pateen por debajo cuando la barrera saltaba) y tanto Leonardo Jara como Frank Fabbra se pararon unos quince metros más adelante para poder atacar, cosa que no habían hecho en el periplo de visitantes. Claro que una vez que Jorman pudo romper el cerco de camisetas blanquinegras el juego de Boca mejoró porque Pol jugó un rato, Tévez y Salvio siguieron enchufadísimos y Franco Soldano siguió con la puntería sin afinar y desperdició dos o tres chances de gol inmejorables. Stop.

Franco Soldano es un gran jugador y lo demostró en Unión de Santa Fe durante un tiempo hasta que llegó a Boca y allí las cosas se le comenzaron a complicar porque en vez de mostrar sus atributos como el gran delantero que es trata de caerle simpático al público a través del esfuerzo descomunal que hace para ocupar posiciones defensivas. Una pena por él ya que si se ocupará de jugar más arriba, su lugar natural en la cancha, podría hacer valer sus cualidades como lo hace Walter Bou cada vez que entra ya que se estaciona en el área y no le importa nada. Aveces un goleador tiene que ser un poco egoísta para que las cosas le funcionen…

Franco Soldano falló en la definición en tres oportunidades.

Play. Los paraguayos ya no se sentían tan cómodos y se dedicaron a tratar de obstruir los caminos de Boca al gol. Este éxito fue relativo porque el xeneize tuvo seis chances netas y claras de gol que desperdiciaron entre el Apache, el Toto y el Franco. Así es difícil ganar un partido…

En la segunda parte Boca se enamoró del empate sin ningún tipo de remordimientos y sin meterse atrás excesivamente le fue cerrando todos los caminos al elenco guaraní que tampoco se esforzó demasiado por torcer el rumbo del encuentro ya que aún le queda una bala en el cargador y deberá usarla en su encuentro frente al débil DIM en Paraguay. Ambos se enamoraron del empate por conveniencias propias, así de simple…

Martín Silva sacó todo lo que le tiraron y por ello fue la figura del partido.

El arquero Martín Silva fue la gran figura del match y sostuvo a su equipo cuando peor la estaba pasando ya que tuvo no menos de cuatros intervenciones de primer nivel que privaron al xeneize de abrir el marcador de manera merecida. San Martín es un arquero de primer nivel y no es la primera vez que se destaca como figura pese a sus treinta y siete años.

Las conclusiones que se pueden sacar es que Boca trató de liquidar rápidamente el pleito pero cuando no pudo hacer lo entendió que lo mejor era un empate sin lesionados, amonestados o suspendidos para lo que viene. Y viéndolo de esa manera no deja de ser una postura inteligente la de Miguel Ángel Russo ya que teniendo la clasificación al alcance de la mano decidió aprovecharla con el menor costo posible para el club de La Ribera. Y en estos tiempos de incertidumbres varias es una buena noticia ya que se puede mejorar sobre la marcha.

Fotos: gentileza Boca Juniors y Conmebol

Gonzalo Ferrer

Periodista tucumano viviendo en Rosario. D10S, Ferrari, Queen, el Pato, el Matador y Su Majestad en el orden que quieras. Rock, mucho rock.

También te podría gustar...

Dejá tu comentario...