¿Presión? ¿Qué presión?

Boca aplastó a Central Córdoba a domicilio por 4-0 con dos goles de Tévez, uno de Soldano y otro de Villa mientras que el Ruso Rodríguez atajó dos penales. Victoria sin objeciones de ningún tipo que lo mantiene vivió y coleando en su sueño por obtener el torneo. Volvió el contragolpe ofensivo del Bambino Veira.

Cuando Miguel Ángel Russo comenzó su nueva etapa de entrenador de Boca Juniors puso mucho énfasis sobre el protagonismo que debía tener su equipo (no olvidemos que los hinchas xeneizes aún estaban molestos por la visita a River en la cual Gustavo Alfaro decidió, insólitamente, colgarse del travesaño con Franco Soldano jugando de 8 y ese partido terminó siendo su principio del fin como DT de la institución boquense) en toda cancha y en todo lugar. Miguelito siempre armó sus equipos de atrás para adelante pero eso no significa que haya que ponerle el rótulo de técnico defensivo y esta vez no es la excepción. El conjunto de La Ribera tenía, a priori, un encuentro muy difícil ante La Cenicienta de estos torneos pero lo terminó resolviendo rápidamente por la mayor jerarquía individual de sus players y su mayor bagaje táctico-colectivo.

¿Cuál fue el plan? Russo es un DT muy estudioso de los rivales que le tocan en suerte y de acuerdo a ello es que teniendo su sistema táctico base le adosa algunas pinceladas propias para complicar al oponente. ¿Alguna vez les dije que odio la posesión sin sentido entre el arquero, los zagueros centrales y el volante central? Si, lo dije miles de veces que tratar de jugar permanentemente así es un riesgo tan innecesario como cuando el Flaco Menotti se había emperrado en jugar con el famoso achique hacia adelante y que en más de una oportunidad convirtieron a su arquero en figura porque costaba ensayar esos movimientos. Bueno, en la actualidad, y pese a lo que dice todo el mundo, yo sostengo que si bien el Barcelona de Guardiola fue muy interesante en muchos aspectos, en otros fue lo peor que le pudo pasar al fútbol en general. Y la posesión sin sentido (no me gusta que me lastimen y por eso me paso la pelota media hora entre los jugadores mencionados más arriba) lleva a cometer errores que se pueden aprovechar si sos paciente. Stop.

Cuando el River de Héctor Rodolfo Veira ganaba todo lo que se le cruzaba por delante, algunos hinchas del millo salieron a decirle de todo por jugar de contragolpe con tipos como Antonio Alzamendi y el Búfalo Juan Gilberto Funes ya que iba en contra del paladar negro que identifica al club. El Bambino, vivo como pocos, declaró entonces que su equipo jugaba al contragolpe ofensivo, una genialidad. ¿Y en que consistía esta aparente contrariedad? Que su equipo retrocedía lo justo y necesario sin refugiarse en las cercanías de su área para agarrar mal parado a su rival cuando este perdiese la pelota y quedase mal parado.

Play. De esa manera se plantó Boca en la infernal noche santiagueña para esperar con paciencia que Central Córdoba se comience a equivocar… Y esto sucedió más rápido de lo pensado cuando a los 4 minutos César Meli pretendió jugar hacia atrás, sin mirar, con el Ruso Rodríguez pero la pelota quedó corta y Carlos Tévez solamente la capturó, eludió al arquero y definió mansamente para establecer el 1-0. Ni con la ventaja varió su plan el equipo porteño y a los 26 en una contra mortal, el Toto Salvio definió magistralmente al primer palo del guardameta santiagueño. El encuentro ya estaba prácticamente sentenciado salvo por la voluntad de los dirigidos por el Sapito Coleoni (gran técnico, le espera un gran futuro) hasta que llegó el penal que hizo Ismael Quiles por una mano infantil y que el Apache ejecutó de manera anunciada para que Diego Rodríguez atajase su primer penal de la noche (hasta este partido nunca había podido detener un penal) y que el ferroviario siga con vida

En el segundo tiempo no varió en nada el partido (se jugó bajo una agobiante sensación térmica de 37 grados y les puedo asegurar, habiendo vivido en Tucumán muchísimos años de mi vida, que Santiago del Estero es la sala de espera del infierno…) y por ello no extrañó cuando nuevamente Carlitos Tévez (la figura de la cancha por escándalo, cuando está enchufado es un jugador desequilibrante) con una preciosa media vuelta desde la medialuna puso el 3-0 casi definitivo ya que el partido estaba resuelto en el trámite pero faltaba conocer la cifra definitiva que un rato más tarde tras otro contraataque, Sebastián Villa hizo el cuarto gol pero hay que hacer la salvedad que estaba un pasito adelantado. Solamente quedó tiempo para que el Ruso Rodríguez (una de las grandes figuras de la noche pese a que se comió cuatro goles…) ataje otro penal al xeneize, esta vez ejecutado por Franco Soldano.

La tenía difícil en la previa, no podía perderle pisada a River y necesitaba ganar con contundencia para mandar un mensaje hacia afuera. Y ese mensaje dice que Boca va a dar lucha hasta el final.

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Una escena del encuentro disputado en Santiago del Estero.

Fotos: gentileza Boca Juniors

Gonzalo Ferrer

Periodista, ex rugbier. D10S, Ferrari, Queen, el Pato y Su Majestad en cualquier orden. Rock, literatura, cine. Entusiasta de casi todo deporte que se juegue con una pelota. Nieto de quien armó el plan para ganar México 86.