River y su eterna obsesión por la Libertadores

La banda le ganó 3-0 a la Liga de Quito con goles de Rafael Santos Borré, Julián Álvarez y Jorge Carrascal. Terminó como líder del Grupo D de la edición 2020 de la Copa Libertadores. River Plate no la pasó bien en el primer tiempo pero la ¿inoportuna? lesión de Nacho Fernández obligó a Marcelo Gallardo a hacer un replanteo táctico que le dio resultado.

Este River Plate es el dueño de América sin ningún tipo de discusiones desde la llegada de Marcelo Daniel Gallardo a la dirección técnica del club ya que desde la edición 2015 en adelante es el único equipo en clasificar como mínimo a octavos de final (con esta lo hizo en seis ocasiones consecutivas) y esta vez no fue la excepción. Con la clasificación asegurada ante el São Paulo ahora debía dirimir la punta de su zona ante el difícil elenco ecuatoriano. La fría noche del martes traía la promesa de un atractivo encuentro entre los dos mejores equipos del Grupo D y más allá de algunos errores puntuales (de los cuales ya hablaré en el análisis) no defraudaron para nada.

Y el primer tiempo que nos brindaron fue atractivo y parejo aunque con alguna superioridad bien marcada por parte de la Liga cuando River entró en confusión tras el golpazo que se dio en la pierna izquierda Nacho Fernández al chocar con Adolfo Muñoz y por lo cual debió salir en el entretiempo. Esa impensada lesión de Nacho le permitió al Muñeco retocar el mediocampo con el ingreso del juvenil Santiago Sosa y esta modificación le haría ganar el partido.

Franco Armani tuvo dos tapadas monumentales en el primer tiempo.

Luego de un comienzo parejo vino la acción de Nacho con la cual cambiaría el partido porque River se sintió tocado por el golpe de su volante (no te voy a decir que juega solamente de interior ya que se mueve por todas partes y rota permanentemente) y a partir de allí todo fue confusión para el millo. Y recién iban seis minutos de juego…

Porque la mitad de la cancha le quedó enorme al siempre sacrificado Enzo Pérez ya que no alcanzaba a cubrir todos los espacios dejados por sus compañeros porque Nicolás De La Cruz y Julián Álvarez estaban filmando la remake de Desaparecido en acción en esa primera etapa y no ayudaban al mendocino en la contención. Para peor Liga era muy rápido con sus volantes y laterales (a Pedro Pablo Perlaza hay que seguirlo con atención) y eso hacía que el retroceso del local haya sido espantoso en esa primera mitad y que Paulo Díaz, Javier Pinola y Franco Armani hayan tenido laburo extra. Sobre todo el arquero ya que atajó en modo River y sabemos que cuando ataja de ese modo es casi imposible hacerle un gol a diferencia de lo que ocurre cuando le toca custodiar los tres palos de la selección…

Enzo Pérez sufrió el partido en la primera parte pero con el ingreso de Santiago Sosa mejoró.

Primero le tapó un remate de media distancia de manera no muy ortodoxa a Ezequiel Piovi (la pelota viboreaba para todos lados) y luego atoró de manera brillante en un mano a mano a José Quintero para sostener el cero en su arco y que su equipo tenga esperanzas. Precisamente la más clara del millo estuvo en los pies de otro ausente sin aviso, Matías Suárez, pero su definición reventó el travesaño. Así se sostuvo River en un primer tiempo lleno de turbulencias y dudas mientras que la Liga desperdiciaba sus situaciones por la mala puntería de sus hombres y por la actuación de Franco Armani.

Esa mejor imagen de los ecuatorianos quedó totalmente desdibujada en la segunda parte cuando Marcelo Gallardo mandó a la cancha al pibe Santiago Sosa y le cambió la cara al complicadísimo desarrollo que se veía en la cancha del Rey de Copas. ¿Qué pasó? Debido al fuerte golpe que sufrió Nacho Fernández al comienzo del partido tuvo que ser reemplazado en el entretiempo por Marcelo Daniel Gallardo. Y el Muñeco sorprendió a todos mandando a la cancha a un chico que es volante central a jugar de interior derecho. Claro, nadie sabía que el cuerpo técnico de River lo venía entrenando en esa posición desde que volvieron las practicas presenciales en el fútbol argentino. Stop.

Julián Álvarez pone el 2-0 de la tranquilidad para el millo.

River mereció ganar el partido por lo realizado en la segunda etapa pero de ningún modo puedo soslayar que el árbitro Roberto Tobar fue partícipe necesario de la victoria del equipo del Muñeco ya que convalidó el gol de Rafael Santos Borré cuando éste estaba en un claro offside (la única justificación que puede tener el línea es que tanto Santiago Sosa como el mismo Borré le taparon la visual), ignoró un clarísimo penal de Milton Casco (la primer mano es penal pero la segunda sí lo es porque tiene el brazo abierto) y se hizo el dobolu para echar a Gonzalo Montiel (ya estaba amonestado) tras el terrible patadón que le metió en la mitad de la cancha a Luis Ayala. Una penosa actuación del pito chileno

Play. Córner de Nicolás De La Cruz que Adrián Gabbarini no logra despejar, la pelota le cae por detrás a Santiago Sosa quien la devuelve hacia el centro y Rafael Santos Borré, en clarísimo offside porque estaba delante de la línea de la pelota, la empuja debajo del arco para poner el 1-0 totalmente inmerecido hasta ese momento para el local. A partir de ese gol el partido tomó otro cariz ya que los ecuatorianos sintieron el golpe pero se quedaron sin ideas para tratar de empatarlo y para peor el millo metió el segundo enseguida.

Rafael Santos Borré se desahoga luego de abrir el marcador.

Borré mete un hermoso pase cruzado hacia la derecha por donde entra Julián Álvarez (en el segundo tiempo levantó ostensiblemente su nivel) y ante la salida de Gabbarini le pica la bocha para que entre mansamente por el segundo palo. 2-0 y el primer lugar del Grupo D asegurado. Ese fue el golpe de nocaut para la Liga ya que siguió buscando aunque sin tanta determinación hasta que Jorge Carrascal aprovechó, en tiempo de descuento, para meter el tercero y liquidar el pleito.

Santiago Sosa tuvo la llave para abrir el partido ya que River la estaba pasando bastante mal ante un rival muy complicado (nadie querrá jugar contra la Liga) pero lo más preocupante en cuanto al juego fue el retroceso del equipo (deberá trabajar mucho en ello ya que perdió a Exequiel Palacios primero y Lucas Martínez Quarta ahora) pero la buena noticia es que ya está instalado en los octavos de final de esta copa. Sabemos cuanto se agrandan el Muñeco y sus players en estas instancias y por eso es que el pueblo millonario se permite soñar con la quinta. Y no es para menos…

Fotos: gentileza River Plate.

Gonzalo Ferrer

Periodista tucumano viviendo en Rosario. D10S, Ferrari, Queen, el Pato, el Matador y Su Majestad en el orden que quieras. Rock, mucho rock.

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