Superclásico: Boca y River se juegan mucho más que el presente

En la noche del sábado 2 de enero Boca y River jugarán en La Bombonera para dirimir el primer lugar en la Zona A de la Fase Campeón de la Copa Diego Maradona. En los últimos años hubo varios cruces directos e indirectos que afectaron a las dos instituciones. Todo esto repercutirá en la Copa Libertadores ya que ambos disputarán las semifinales del torneo.

Esta nueva edición del superclásico en versión veraniega será para alquilar balcones aunque sólo sea para ver cual de los dos equipos queda puntero. Con un empate se patea toda la definición a la última fecha. Y en el medio tenemos los partidos que deberán jugar Boca Juniors y River Plate por las semifinales de la Copa Libertadores frente al Santos y al Palmeiras. Todo esto sucederá en los primeros quince días de enero. Porque después la cosa se puede poner peor o más interesante, según como se lo mire…

La perlita sería que vuelvan a encontrarse en el estadio Maracaná el 30 de enero para reeditar la final de Madrid. Ni Stephen King se animó a tanto. Y no importa si juegan con los titulares o con los suplentes o con un mix de ambos. Marcelo Daniel Gallardo y Miguel Ángel Russo son grandes psicólogos además de excelsos técnicos. Y deberán laburar para soportar esta presión. Las consecuencias de este doparti serán como abrir una caja de Pandora

El superclásico más importante de la historia se jugó en Madrid y fue de River.

El Muñeco merece su estatua

Desde el mismo momento en que River salió del infierno de la B a mediados del 2012 se comenzaron a cruzar nuevamente en el campeonato local, en la Supercopa Argentina, en la Copa Sudamericana y en la Copa Libertadores en en 2015, 2018 y en 2019. Todos estos duelos se definieron a favor de River. Fueron cinco instancias decisivas en las cuales el Millo demostró más temple que Boca para jugarlas. Porque el Xeneize se sintió confundido, se sabía mejor pero al no poder demostrarlo en cancha comenzaron las dudas. Gran parte del éxito de River en estos años se construyó sobre las series jugadas frente a Boca. Y esa frustración queda impresa en la memoria de los jugadores de ambos bandos.

Históricamente al club de Nuñez se lo asocia con la falta de factor H algo que Napoleón Gallardo logró revertir totalmente al igual que el mote de cabotaje. Rodolfo D’Onofrio y compañía ya deberían estar haciendo una colecta de llaves para hacer una estatua de Marcelo Daniel… Porque el Muñeco es un entrenador que ya se ganó un lugar al lado del eterno y brillante Ángel Labruna. Y lo hizo no solamente por los títulos conseguidos sino por el cambio de mentalidad que hubo en La Banda luego del descenso del 2011.

Las semifinales del 2019 también resultaron favorables a River Plate.

Miguelito sabe como ganarle a River

Miguel Ángel Russo es un tipo pragmático. Si bien trata que sus equipos dominen la escena siempre lo hace teniendo en cuenta las características del rival. Explotando sus defectos y durmiendo sus virtudes (las del rival, of course) para sacar ventaja. Desde que es DT del club de La Ribera desde finales del 2019 no se enfrentó nunca a River ya que el último superclásico data del 22 de octubre del 2019 por las semifinales de la Copa Libertadores. Y aún así le ganó al Millo. ¿Cómo? ¿Le ganó sin jugar? Pasaron tantas cosas en el 2020 que nos olvidamos que definieron un campeonato en marzo del año pasado

Sí, Miguel recuperó a Carlos Tévez (un crack cuando se dedica a jugar y no a pegar), le dio solidez al equipo y una nueva identidad tras el paso de Gustavo Alfaro como técnico del Xeneize. Toto Salvio pudo ser un jugador desequilibrante durante más tiempo, Jorman Campuzano se adueñó de la mitad de la cancha, Edwin Cardona es fundamental para la última media hora de partido y Franco Soldano de a poco va recuperando su nivel.

Boca festeja la obtención del título el 8 de marzo de 2020, pasó un siglo…

El premio es grande

Quien logre ganar el partido saldrá sin dudas fortalecido para afrontar las semifinales de la Copa Libertadores, el final de la Copa Diego Maradona y un eventual superclásico en Río de Janeiro. Las consecuencias serán muchas pero la más importante será la caída de la autoestima y la confianza. Y con tantos partido tan cruciales en los próximos días esa merma puede llegar a ser letal para quien le toque perder. La pregunta es si alguno se animará a ganar habiendo tanto en juego. La respuesta la tendremos en unas horas, mientras tanto gozá, sufrí, insultá y sé feliz porque será un superclásico inolvidable.

Fotos: gentileza Boca Juniors y River Plate.

Gonzalo Ferrer

Periodista tucumano viviendo en Rosario. D10S, Ferrari, Queen, el Pato, el Matador y Su Majestad en el orden que quieras. Rock, mucho rock.

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1 respuesta

  1. martes 5 enero 2021

    […] se notaba que no iba a ser un superclásico más sino todo lo contrario. Boca Juniors y River Plate se jugaban mucho en este partido y no era solamente la punta de la zona A de la fase Campeonato de la Copa Diego […]

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