Tiburón a la romana.

¿Qué pasó? Boca Juniors recibió en una Bombonera expectante a Aldosivi de Mar del Plata por la tercera fecha de la Superliga 2019-20.
El trámite: el primer tiempo fue bastante parejo hasta los veinticinco minutos pero a partir de ese momento, con la inteligencia de De Rossi para manejar los tiempos y anticipar jugadas, el xeneize empezó a dominar con amplitud y solvencia y el gol empezó a rondar el arco de Lucho Pocrnjic, que tuvo una actuación destacada (a puro reflejo le sacó un remate fortísimo a Izquierdoz luego de un rebote en el travesaño) e impidió por un buen rato que su valla cayera hasta que Carlitos Tévez entrando solo por la izquierda y abajo del arco anotó el único gol de este primer tiempo en una jugada con polémica ya que Más estaba en offside y trató de jugar la pelota, por lo cual el tanto debió ser anulado. En el segundo tiempo el tiburón domino un poco más las acciones en el comienzo pero sólo logró acercarse esporádicamente  al arco de Andrada hasta que Alfaro movió el banco y entró el Toto Salvio que un ratito después decoró el resultado con un buen gol. Desde ese instante Boca se hizo dueño del partido y  terminó sin sobresaltos obteniendo una buena victoria que lo catapultó al segundo lugar de la tabla pero el gran desafío de Alfaro será ensamblar un equipo ya que por ahora lo sostienen las individualidades.
Lo mejor: las atajadas de Pocrjnic y de Andrada sin ninguna tipo de dudas.
Lo peor: la convalidación del primer gol de Boca por parte de Mauro Vigliano y su asistente ya que Emmanuel Más participa de la jugada estando en offside.
El héroe: Esteban Andrada porque tuvo dos atajadas determinantes cuanddo el partido estaba 1-0 y Aldosivi llegaba a su arco.
El villano: Mauro Vigliano por cobrar un gol en offside claro de Más.
La figurita: Daniele De Rossi, el Tano o Il Romano, se comió la cancha, anticipó las jugadas de su equipo y estuvo fino y certero con los pies y cuando hace falta traba y raspa de  lo lindo.
La perlita: la jugada que pudo torcer el resultado. Tiro libre desde la izquierda para los marplatenses, Lucas Villalba marca la jugada y sus compañeros se llevan las marcas para que Federico Gino reciba solo y fusile a Andrada pero el remate sale muy recto al cuerpo del arquero. Jugada de laboratorio para ver mil veces.