¡Tiene el campeonato en la palma de su mano!

El millo le ganó bien a Banfield por 1-0 con gol de Matías Suárez. Borré erró un penal y Dani Stone casi hace un golazo que iba a dejar mudo al Monumental. Enzo Pérez fue la gran figura y Nacho Scocco padece amnesia goleadora ya que tuvo varias ocasiones pero definió horrible en todas.

River recibió la visita del taladro del Emperador Julio César Falcioni y le ganó más que bien un partido que estuvo muy lejos de ser su mejor producción del campeonato pero el único riesgo que corrió el dueño de casa era más por lo exiguo del marcador y no tanto por el trámite dentro del campo de juego ya que pocas veces Banfield pudo inquietar en serio (¿Dani Stone no está para 90 minutos aún? Porque hubiese llevado mayor preocupación…) a la última línea y a Franco Armani. Y ya se sabe: los goles que errás en el arco de enfrente los sufrís en el tuyo pero nada de eso ocurrió (ya hablaremos de la maravilla que hizo Daniel Osvaldo) ya que River controló bien a Banfield durante la mayor parte del encuentro y con el final se desató el festejo las tribunas de un Monumental lleno de gente y pasado por agua… Con esta muestra de autoridad (y los tres puntos en casa, digamos todo) el millo le tiró toda la presión a Boca ya que sigue tres puntos arriba del xeneize con solamente 9 por disputarse y todos sabemos que los Muñeco’s boys tienen el ánimo por las nubes además de la diferencia en puntos que ostenta. Se nos viene una lucha apasionante al respecto entre los dos gigantes de nuestro fútbol.

En un primer tiempo que tuvo diferentes matices, el millo lo terminó ganando por 1-0 con un golazo de Matías Suárez al culminar una gran jugada que incluyó un gran cambio de frente de Enzo Pérez para Gonzalo Montiel, quien hizo una finta para desairar a Luciano Lollo (¡que nochecita, Teté!) y en vez de tirar un centro le puso la pelota en la cabeza al delantero cordobés para que someta a Mauricio Arboleda y decretar el 1-0 final aunque faltaba muchísimo tiempo aún. El dominio de la banda siguió (presión alta para recuperar y salir rápido para tomar mal parado al rival) y lentamente el fondo banfileño empezó a mostrar una faceta desconocida, las grietas en su zaga y en una cobertura de Luciano Lollo a Matías Suárez, el 6 visitante terminó cometiendo un burdo penal que Rafael Santos Borré se encargó de desperdiciar elegantemente (¿fue el último hitazo de INXS?) al reventar la bocha contra el travesaño. A partir de allí River siguió controlando el partido pero se fue del mismo. ¿Cómo te explico esto? Banfield, salvo alguna que otra corrida y/o asociación entre Lenis, Dáttolo y Bertolo, no tenía como lastimar al local pero este supo controlarlo con un pequeño detalle, literalmente se olvidó del arco de enfrente. Junior Arias se le pegó como estampilla a Enzo Pérez desde el vestuario para no dejarlo jugar pero el volante central de River se las ingenió para hacer de las suyas todo el partido. Por su parte Gonzalo Montiel y Milton Casco se preocuparon más por tapar huecos que por subir insistentemente mientras Nacho Fernández trataba de llevar algo de juego con Nicolás De La Cruz hacia los delanteros pero en ese lapso no lo pudieron hacer de manera recurrente. Este tramo anodino solamente sirvió para que el millo se vaya al vestuario con ventaja.

La segunda parte transitaba por el mismo carril que la primera pero aquí debemos detenernos en tres aspectos: la lluvia y el viento, Daniel Osvaldo y Nacho Scocco. El ítem climatológico le agregó dramatismo al match ya que se desató cuando saltó al campo de juego, cual dios nórdico, Dani Stone luego de una ausencia en los campos de juegos de cuatro años. Su calidad sigue intacta y si se pone a punto desde lo físico le va a dar grandes satisfacciones a Banfield. El otro destacado es Ignacio Scocco pero no por su habitual clase para definir sino por tratar de imitarme y definir como yo (imagínense, yo jugaba de 5 o zaguero central y definía horrible, cuando hacía un gol ni yo lo podía creer…) en las tres o cuatro situaciones clarísimas que tuvo para convertir y terminar con el sufrimiento de la parcialidad riverplatense por la escasa diferencia en el marcador. Paciencia, ya volverá a su nivel porque es un jugador de unas condiciones técnicas notables. Cabe señalar el penalazo que le cometieron durante un forcejeo dentro del área y que el árbitro Fernando Rapallini ignoró olímpicamente. Lo tuvo nuevamente Borré pero el travesaño se volvió a negar y Banfield comenzó a adelantarse en el campo de juego porque estaba a tiro del empate desde lo numérico y así llegó la maravillosa jugada de Dani Stone que paralizó al Monumental con esa hermosa vaselina que cayó por detrás del cuerpo de Franco Armani y aterrizó sobre el techo del arco. Era el gol de la fecha pero se fue apenas alta.

En resumen, fue un justo triunfo del millo, de esos que cotizan en bolsa y que se verá su valor al final del campeonato. Si Rafael Santos Borré y Nacho Scocco hubiesen tenido la serenidad necesaria para definir, este partido estaba liquidado al final del primer tiempo pero eso, en este momento, a nadie le importa esto sin celebrar otra parada exitosa de El Expreso del Muñeco al que solamente le quedan tres estaciones para llegar al título…

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Camiseta con homenaje al Año Nuevo chino y en apoyo a su pueblo.

Fotos: gentileza Prensa River Plate

Gonzalo Ferrer

Periodista, ex rugbier. D10S, Ferrari, Queen y Su Majestad en ese orden. Rock, literatura, cine. Entusiasta de casi todo deporte que se juegue con una pelota. Nieto de quien armó el plan para ganar México 86.