¡Tiene que seguir!

El 30 de junio próximo se vence el contrato de Diego Martín Cocca como técnico de Rosario Central y ya comenzaron a circular encuestas sobre su continuidad sentado en el banco de suplentes del club de Arroyito mientras los hinchas quieren prolongar su estadía en el club debido al gran laburo que hizo con pocos recursos. Si los dirigentes tienen un mínimo de sentido común deberían sentarse ya mismo a hablar de la renovación del mismo.

Desde su llegada al equipo rosarino, Diego Martín Cocca tuvo que lidiar con montones de problemas que se vieron reflejados en los altibajos que tuvo el equipo durante los diferentes torneos que afrontó pero hay que hacer una salvedad ya que cuando había logrado darle una identidad definida al once titular en cuanto al juego y podía aspirar a luchar por el campeonato (terminó a cuatro unidades de la punta), la dirigencia optó por desarmar el equipo con las partidas de Nahuel Molina, Miguel Barbieri y Leonardo Gil. Y no es que estos players son jugadores irreemplazables (D10S hubo uno solo…) sino que ya tenían el conocimiento necesario con el cuerpo técnico y estaban funcionando correctamente dentro de una estructura que los contenía y por eso afirmo que Central perdió el campeonato durante el mercado de pases de este verano. Cuando arrancó el actual torneo de la Superliga, la acadé ocupaba uno de los puestos de descensos (en un principio eran cuatro, luego tres y ahora dos) y no pudo salir de allí por varias fechas ya que el equipo había entrado en una fase de irregularidad en la cual no perdía pero tampoco ganaba hasta que llegó la desastrosa presentación ante Estudiantes, el plazo impuesto por el entrenador para hacer efectiva su renuncia (si perdía con Godoy Cruz se iba, así de simple y así de claro) y la milagrosa resurrección ante el tomba que comenzaron a construir este presente que muy lentamente lo fueron sacando de la situación incómoda en que arrancó la temporada para comenzar a mirar una posible clasificación a las Copas Libertadores o Sudamericana con cariño…

Para los amantes de los números (si bien los considero importantes antes que mirarlos a ellos prefiero fijarme en el rendimiento y el crecimiento de un equipo entre otras variables) la campaña de Diego Cocca como entrenador del canalla tiene un saldo de cinco torneos disputados, 31 partidos jugados con 12 victorias, 11 empates y apenas 8 derrotas lo cual da una efectividad del 50,54 %. ¿Hace falta algo más para pedir que se quede? Ok, ahí va. Desactivó la camarilla en el vestuario que giraba alrededor de Néstor Ortigoza y de Matías Caruzzo, pidió que Marco Ruben vuelva al club, le dio confianza a Jeremías Ledesma, pidió encarecidamente que no le desarmen el equipo ya que olfateaba que podía pelear bien arriba, nunca hizo un berrinche porque le vendieron a Maxi Lovera al fútbol griego (se enojó feo pero nada más) cuando ya había encontrado el equipo para pelear con ganas la permanencia en primera, planifica muy bien los partidos y hace rendir a jugadores bastante limitados porque sabe ensamblarlos a una estructura colectiva que, cuando no se resiente por lesiones y/o expulsiones, funciona correctamente y, como broche de oro, está pensando las veinticuatro horas del día en lo mejor para el plantel y el club. Podemos discrepar con algunas cuestiones pero siempre el saldo será a favor de la renovación del contrato del actual deté. Señores dirigentes, hagan pública una manifestación sobre la continuidad de Cocca en el club ya que una gran parte de la parcialidad auriazul se lo van a agradecer. Muchas gracias, sigan con lo suyo.

Foto: gentileza Rosario Central

Gonzalo Ferrer

Periodista, ex rugbier. D10S, Ferrari, Queen y Su Majestad en ese orden. Rock, literatura, cine. Entusiasta de casi todo deporte que se juegue con una pelota. Nieto de quien armó el plan para ganar México 86.

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