Un lío infernal.

No se viven horas de calma en Independiente por lo sucedido con Pablo Pérez yNicolás Domingo y el DT Sebastián Beccacece por otro (hicimos alusión al técnico del rojo acá: https://www.deportesdesdemioptica.com.ar/2019/08/terremotos-en-la-sexta-fecha.html) aunque todo tiene que ver con todo. En el entretiempo del partido con Lanús, Pérez entró al vestuario pateando y rompiendo lo que encontraba a su paso (un pizarrón fue victima del temperamental volante) y cuestionando la forma de juego de su equipo y el entrenador lo tomó como un cuestionamiento a su autoridad así que decidió separarlo definitivamente del plantel desde el día de ayer. La decisión sobre Domingo no es definitiva ni nada por el estilo ya que suena más a un tirón de orejas que a un hecho irreversible así que en cuanto mejore un poco en las prácticas será tenido en cuenta nuevamente por el cuerpo técnico si es que aún siguen en el club porque las dudas que tenía la gente sobre Beccacece recrudecieron de manera exponencial ya que el DT lleva solamente diez partidos sentado en el banco del auténtico Rey de Copas pero jamás le pudo transmitir a su equipo la mística y el juego que tenía en Defensa y Justicia incluso se habla que los jugadores no colaboran demasiado con el cuerpo técnico y que desobedecen las indicaciones tácticas lo cual nos mete de lleno en un vacío de autoridad por parte de los players y cuando esta situación aflora ya sabemos que es muy difícil de revertirla y es solamente una cuestión de tiempo hasta que el DT renuncie o sea despedido. Casualmente el futuro del DT se va a jugar contra su ex club en el marco de la Copa Argentina (aún no está definida la fecha de ese encuentro) y contra Atlético Tucumán el próximo fin de semana así que los dirigentes de Independiente, con Hugo Moyano a la cabeza, ya deben tener elaborado un plan B, C o D para un eventual reemplazo de un tipo que no logró meterse en la piel del hincha bajo ningún aspecto ya que nunca logró tener un rendimiento acorde a la exigencia histórica del hincha de Independiente.
Otro asuntito para atender (si Sebastián Beccacece sobrevive a su cargo, of course) será si mantiene a Alexander Barboza dentro de los once titulares  ya que el central viene con un nivel flojísimo y muestra una paupérrima adaptación al conjunto de Avellaneda ya que siempre llega a destiempo a todas las jugadas y se muestra dubitativo de manera alarmante para un zaguero central aunque, claramente, no es el único responsable del momento del equipo.
Se vienen horas y días decisivos para el futuro del rojo en los cuales tendrán que mantener la cabeza fría tanto los jugadores como el cuerpo técnico y la dirigencia del club de Avellaneda para poder tomar las decisiones correspondientes y que las esquirlas de esta crisis no golpeé aún más en la frágil paz que hay en el club en este momento.