Una regla absurda.

La nueva regla temporaria impuesta por la FIFA en la cual se aumenta la cantidad de cambios de 3 a 5 por los efectos del coronavirus marcará de manera más flagrante la diferencia entre los poderosos y los débiles. Y lo peor es que me huelo que esta medida llegó para quedarse.

El fútbol, a diferencia de otros deportes, tiene sus tiempos y su dinámica propia junto a un componente que no abunda en otras disciplinas: lo impensado, lo que siempre queda en manos del azar por un segundo y que resuelve partidos. Claro que una situación así en la cual el rival más débil pueda ganarle a un equipo formado por estrellas se da en más proporción en este deporte que en cualquier otro. ¿Cuántas veces vimos atónitos como un equipo que literalmente se colgó del travesaño terminó ganando en la única jugada a favor que tuvo en los 90 minutos?

Posiblemente el fútbol, tal como lo conocemos, quede desvirtuado con esta nueva regla que amplia a cantidad de cambios de 3 a 5. La FIFA aclaró que esta medida regirá hasta el 31 de diciembre de 2020 pero tengo toda la sospecha que tratarán de implementarla de forma permanente.

Cada equipo tendrá un máximo de tres turnos (tal como es ahora) para realizar las modificaciones pero no quiero imaginar que si un equipo va ganando y realice dos modificaciones en un mismo turno no haya una diferencia de un minuto entre una y otra.

Ya sabemos: papelitos mal hechos, modificación del cambio, players que se irán a la otra punta de la cancha pero que querrán salir por la zona de los bancos de suplentes, otros que irán arrastrándose y así ad infinitum. Alguna vez la FIFA deberá ponerse seria con este tema y terminar con la avivada de hacer tiempo…

Volviendo al juego en si mismo y a su dinámica puedo asegurar que este cambio será contraproducente ya que las tácticas en el fútbol comienzan a dar resultados unos minutos después de aplicarlas porque el rival buscará inmediatamente como neutralizarlas. Con esto se pierde eso ya que si un jugador que entró recién y no da los resultados que la tribuna quiere, el DT yendo a contramano de toda lógica lo podrá sustituir y allí es donde ganarán los más poderosos. No es lo mismo el banco de Boca o River que el de Newells, Talleres, Rosario Central o Patronato ya que la jerarquía en nuestro fútbol solamente se concentra en estos dos clubes mientras el resto la mira pasar de lejos…

Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol, puso en duda que en nuestra región pueda implementarse esta variante pero con la rápida adopción de esta regla por parte de Brasil, cuando vuelvan los campeonatos, los dichos de Domínguez parecen más una expresión de deseos que otra cosa.

Los partidos amistosos plagados de cambios quedan totalmente desvirtuados por la cantidad de los mismos y en un partido por los puntos no hay nada que me haga pensar que esto vaya a ser diferente. Y basta con ver cualquier amistoso de la Selección Argentina para ver que es así, un primer tiempo con los mejores jugadores que se brindan para que el espectáculo sea bueno y una segunda parte que los transforma en un bodrio inmirable.

Por todo ello es que creo que la FIFA se equivocó feo al implementar esta medida (¿o es un globo de ensayo para ver la aceptación del público?) por más que el mundo esté viviendo un momento excepcional. Lo más sensato sería terminar con este experimento el 31 de diciembre del 2020 pero me temo que no será así…

Gonzalo Ferrer

Periodista, ex rugbier. D10S, Ferrari, Queen y Su Majestad en ese orden. Rock, literatura, cine. Entusiasta de casi todo deporte que se juegue con una pelota. Nieto de quien armó el plan para ganar México 86.